Ahí viene La Plaga, le gusta el Poder

levitando

Ahí viene La Plaga, le gusta el Poder.

Si no fuera tan matonesca, si no exhibiera tan obscenamente su condición violenta y liberticida, resultaría divertida la puesta en escena de la mara de Pablo Iglesias, esos borreguitos de Norit con ínfulas de manada de lobos. Y de lobas. Y si cunden los bebés de atrezzo, de los cinco lobitos. Todo el totalitarismo moderno se basa en una gigantesca escenografía, en una modernización de los grandes rituales del absolutismo. El Palacio de Verano de Pekín, con su barco de mármol, en el que Qianlong gastó el dinero de una flota de guerra, es el Monte de Piedad del padre Piquer, primera caja de ahorros, al lado de la Ciudad Prohibida, piso piloto de todos los déspotas. Cuenta Tolstoi en Guerra y paz que el lujo de la Corte de Napoleón en Dresde, antes del pasmo de la Grande Armée entre Smolensk y Moscú, competía con el del Zar Alejandro. Pero si Stalin llevó más lejos las fronteras de la URSS que Catalina o Pedro el Grande las de Rusia, lo que queda es la versión de Eisenstein como Iván el Terrible. Lo esencial en el comunismo –copiado por Mussolini y Hitler- son sólo dos cosas: el terror y la propaganda.

Lo que, de momento, impide a Pablo Iglesias ir de Leninfú-man-chú, rodeado de eunucos, adivinos y tesoreros –no diré concubinas-, es elarte povera de la propaganda comunista antes de llegar al poder, el estilo machuno del Che Guevara, el Subcomandante Marcos o Tania, la Guerrillera Heroica, porque la Sánchez-Vaciamadrid no fue la primera. Y como no puede ir a caballo como el Subfarsante Marcos por la Gran Vía, ni desfilar en jeep por la Castellana como Fidel Castro, aunque lo sueñe, el Leninín de la Complu se nos presenta como un peatón de la historia y pobretón de catálogo, un híbrido de descamisado peronista y squadrista de Mussolini, de matón antisemita de las SA y de figurante deNovecento, copiado del óleo de La Huelga. Y cuando entra en las televisiones con su mara es como el Wyoming de Caiga quien caiga o como su modelo de malotes: la banda de Reservoir Dogs.

http://www.libertaddigital.com/opinion/federico-jimenez-losantos/ahi-viene-la-plaga-le-gusta-el-poder-78646/

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