ALEMANIA, FUERA DE LA UE

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ALEMANIA, FUERA DE LA UE

La ministra de Justicia del Gobierno presidido por Angela Merkel. una naziprogre anglogermana llamada Katarina Barley, del Partido Socialista, ha colocado a su país fuera de la Unión Europea, en abierto desafío a todos sus miembros. Lo hizo humillando a España -con este Gobierno todos se atreven-, actuando como comisaria política o jueza de jueces. La naziprogre presumió de conocer previamente la sentencia, de respaldarla y hasta de endurecerla, que esa es la independencia del tribunal de Schleswig-Holstein que anteayer se sumó al golpe de Estado catalán negando al Tribunal Supremo español la capacidad de calificar los presuntos delitos cometidos en nuestro país.

Pero los acuerdos y el espíritu fundador de la propia UE se basan en lo contrario: el reconocimiento de todos sus países miembros como Estados de Derecho, cuya legitimidad se acepta en la entrada del país en la Unión. Una euroorden debería ser simplemente cumplimentada, ni comentada ni casada. ¿Quiénes son los jueces regionales de un país para anular el Tribunal Supremo de otro? Hay instancias superiores europeas. Y si no, no hay Europa. Hay IV Reich.

La búsqueda de la exacta correspondencia de delitos en distintos Estados es elúltimo burladero de delincuentes narcolistos y rábulas con toga. En su artículo del sábado, Sosa Wagner recordaba la sentencia del Tribunal Constitucional de Karlsruhe contra el referéndum de separación de Baviera. Al defender la integridad territorial alemana -privilegio que los naziprogres no extienden a países y razas inferiores- defendía también la base de la UE, que es la inviolabilidad de las fronteras. Y lo es por la euromanía, sobre todo alemana, de invadir y masacrar a sus vecinos.

La ministra racista de Merkel nos devuelve a la Europa de Hitler y Stalin, sus inspiraciones políticas, muy lejos de la Comunidad Europea del Carbón y el Acero, madre del Mercado Común, el padre de la UE. Cuando Barley barbota que Puigdemont «será libre en un país libre, la República Federal Alemana» (la de Baader y Meinhof), dice que España -que apoyó la reunificación alemana cuando Francia y Gran Bretaña se oponían- entró en el Club Ario sin despiojarse. Si no por defender a la nación, que le da igual, Rajoy, o al menos Rivera, deben atacar al IV Reich. Hoy, defender a España es defender la Unión Europea.

Federico Jiménez LoSantos.