Antes de empezar a llorar juntos

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Antes de empezar a llorar juntos por el vino derramado por Pablo Iglesias, déjame contarte lo de Curt Schilling y la libertad de expresión. No te rompas todavía la túnica por que el líder de Podemos haya vuelto a señalar a otro periodista, humillándolo en público para que sirva de nuevo aviso del porvenir que le espera al gremio en el reino de Oz (y Martillo) al que se llega por el caminito de baldosas moradas. Espera a escuchar la historia de Curt.

A Curt Schilling lo despidieron este martes de la ESPN, el canal de televisión de deportes donde trabajaba desde 2010 como comentarista de beisbol, ese juego de lanzar la bola a un tipo que intenta golpearla con un palo, cuyas reglas nunca he logrado entender. Schilling fue jugador, uno de los mejores lanzadores de la historia de este deporte, seis veces All Star. Si fuera fútbol, sería como ver a Kun Agüero, Luis Suárez, James Rodríguez o Sergio Ramos retirados y comentando partidos de sus equipos. Curt Schilling se define en su página de Facebook como un “americano conservador, provida, pro Segunda Enmienda, que quiere ayudar a aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos”.

La muy progresista ESPN acaba de fulminarlo por compartir en su perfil de Facebook  esta foto de un hombre vestido de mujer en la que puede leerse el siguiente comentario: “¡Déjalo entrar al vestuario con tu hija, o serás una persona de mentalidad estrecha, que juzga, que no ama, que es un villano racista y merece morir!”. Schilling llevó el meme a su muro de Facebook y le añadió este apunte: “Un hombre es un hombre, no importa cómo se llamen a sí mismos. ¿Ahora necesitamos leyes que nos digan algo diferente?”. La crítica va dirigida a los promotores del boicot a Carolina del Norte y otros estados que no se han doblegado a la imposición de los baños y vestuarios transgénero. La cadena de televisión explicó en un comunicado que “a Curt Schilling se le había advertido de que su conducta era inaceptable, y su empleo con ESPN se ha terminado”. Se refieren a que Schilling también se había atrevido a comparar a los musulmanes radicales con los nazis, en su cuenta de Twitter.

Y ahora, vas y te indignas por lo de Pablo Iglesias. Vas, y denuncias su pulsión censora, el peligro que Podemos representa para la prensa libre, la misma prensa que, libremente, ha convertido a Podemos en un acontecimiento de masas. Vas, y firmas todos los manifiestos por la libertad de expresión que te pongan por delante. Vas, y te olvidas de lo que el profesor José Miguel Serrano se acuerda que decía el gran Nicolás Gómez Dávila: que la gente suele pedir la libertad de expresión mientras renuncia a la libertad de pensamiento.–

 V. Gago ( Actuall El Brief )

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