Artur Mas murió vestido de punk

cemnterio

Artur Mas murió vestido de punk

Artur Mas es el peor enemigo de España desde Otegi, y no lo ha reventado el mazo de la Audiencia Nacional, sino el lado más macarra de su propio Frankenstein.

Siempre se ha dicho que la izquierda grita y la derecha confabula, es decir: que los pobres salen a protestar y a dar el cante mientras los ricos traman el próximo golpe de timón en el reservado de un restorán. Era así, solía ser así, hasta que la CUP invirtió los papeles.

Ayer salieron del centro cívico Pere Quart para darle la puntilla a Artur Mas. ¿Alguien tenía alguna duda sobre el final de esta crónica de una muerte anunciada? Pues no sería por falta de ‘spoilers’: la CUP hizo campaña diciendo que no a Artur Mas, entró en el Parlament diciendo que no a Artur Mas, negoció diciendo que no a Artur Mas y finalmente, tras varias asambleas -surrealistas todas ellas-, ha vuelto a decir que no a Artur Mas.

Total: tres meses de negociaciones estériles y, en conjunto, el ejercicio de sadismo político más minucioso, prolongado y cruel que se haya visto en este mundo. ¿Legislatura corta, dice usted? Habría que preguntárselo a Artur Mas. Desde septiembre ha pasado el pobre unas noches toledanas, como un enamorado ahíto que no sabe si le corresponderán. A ratos se lo comía la ilusión y luego lo vencía la desesperanza, y recorría las cinco fases del duelo varias veces al día, ida y vuelta; por la mañana negaba la evidencia, a mediodía discutía con la realidad y antes de la merienda quería negociar.

http://blogs.elconfidencial.com/sociedad/espana-is-not-spain/2016-01-04/artur-mas-murio-vestido-de-punk_1130263/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*