BAAL

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BAAL

Desde antiguo se hacen ofrendas como regalos del humano visible al dios invisible. En el culto primitivo se ofrecían sacrificios de sangre, humanos o animales, y sólo la bondad del cristianismo ha ido arrinconando las matanzas de tórtolas, palomas o carneros y sustituyéndolas por la entrega íntima de los esfuerzos.

Como todas las ideologías, el nacionalismo radical es una forma de militancia que implica la vida entera, una idolatría. El Baal voraz necesita también su oblación, y los líderes del procés se la van a dar el próximo 1-O en la forma de molestias y padecimientos de los ciudadanos catalanes, que se convertirán en víctimas propiciatorias.

Cristina López Schlichting (La Razón )