Bertín y el CIS

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Bertín y el CIS

El jueves había sido lo del paro bajando, la prima en menos de cien y el sartenazo unánime del Constitucional. Por la noche Bertín y el record de audiencia del programa con mas de 4,3 millones con un Rajoy que era Mariano. Y ayer por la mañana el CIS.

El PP manteniendo estable su voto y suelo, con un 28,5% y el 30% parece que al alcance. Le encuesta les sentó bien. Al PSOE, en el 20,8, resbalando, les puso los pelos de punta y más cuando llegaron a Madrid. Sánchez en cuarto lugar, casi triplicado por los populares, doblado por Rivera y superado por Podemos. Si eso se confirma en urna, el líder no llega ni a la medianoche del 20-D. El tiritón socialista era estimulo para Ciudadanos, a menos de dos puntos y tan solo a un puñado de diputados del las siglas que más tiempo han gobernado España.

Los podemitas cuartos , con un 9% o un 15% si se suman las coaliciones con las Mareas Gallegas, Compromis en la Comunidad Valenciana e IC en Cataluña. Pero cuartos lo que convertía la foto de Iglesias en el Congreso de los Diputados, que aprovechó la jornada de puertas abiertas para ocupar el escaño de Rajoy, en otra de sus fatuas mamarrachadas. Acabó discutiendo con Celia Villalobos, o sea en su listón y nivel.

El presidente, el “viejo Rajoy”, a su ritmo y midiendo los tiempos, algo que algunos han olvidado que sabe hacer muy bien, les ha madrugado en el inicio de la campaña, en el comienzo de la recta de meta, a los “tres tenores”, jóvenes y primerizos, que quizás hayan comenzado a esprintar hace dos meses y ahora se pueden encontrar con que se les hace muy largo el final y que tanta tele y tanta exposición les ha hecho gastarse todos los mensajes y como que no les queda más munición.

Pero nos fijemos en la encuesta del CIS o en cualquiera de las que menos se le parecen una cosa si que en coincidencia general. El escenario político, el paisaje bipartista en el que hemos vivido desde que comenzó a andar la democracia será pasado esta Navidad. Y no solo no creo que sea cosa de temer sino motivo de esperanza. A lo que viene se tendrán que adaptar los veteranos o perecerán, pero también tendrán que hacerlo los que lleguen o se agostaran. Porque ahora el valor se les supone, como antes en la mili, pero en cuanto se tengan que mojar se sabrá si además de predicar saben nadar. En cualquier caso llega un nuevo tiempo, en el que será apasionante estar. Como hacía mucho que no pasaba. No es de extrañar que las gentes, y esto es algo que se ha contado poco pero es muy relevante, están ansiosas de votar. Hay de nuevo hambre de urnas. Y esto es lo mas sano y revitalizador que a un sistema democrático le puede pasar.

Antonio Pérez Henares

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