EN BUSCA DEL ” GRAN GIBRALTAR “

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EN BUSCA DEL ” GRAN GIBRALTAR ”

El lunes, como sabrán, comenzaron en Bruselas las negociaciones sobre el Brexit y empezaron como se suponía: con los ingleses trampeando. Algo así como poner el carro delante de los bueyes: que se empezara por las relaciones entre ambos posteriores al divorcio. Menos mal que el negociador europeo, el francés Michel Barnier, los conoce bien y les cortó el paso: «Nada de eso, les dijo, lo primero es lo primero, su salida. Luego habrá tiempo de discutir en qué condiciones quedamos». Y como el Gobierno May, tras tantos errores, apenas tiene fuerza, su representante David Davis, un buen tipo que se oponía al Brexit, no tuvo más remedio que aceptar.

Pero no quería hablarles de lo que ocurre en Bruselas, que se lo contarán mis colegas allí mejor que yo, sino de lo que se está cociendo en Gibraltar y su entorno. Desde que se anunció el Brexit Fabián Picardo no ha hecho otra cosa que buscar la forma de evitar sus consecuencias, con gestiones en todas partes para poder quedarse en la Unión Europea bajo protección británica. Lo mejor de ambos mundos, como siempre. Un imposible porque, si el Reino Unido se va, se van ellos, como le han dicho en todas partes. Curiosamente, en el único sitio que ha tenido un cierto éxito es en España, para ser exactos, Gibraltar y alrededores. Les paso lista de los últimos acontecimientos.

El Gobierno de Picardo y el Grupo Transfronterizo -compuesto por empresarios y sindicatos a ambos lados de la Verja- han firmado un «Memorándum de entendimiento» para «facilitar y promover el crecimiento de las economías de Gibraltar y su Campo, que garantice la fluidez en la frontera». Empresas gibraltareñas podrán abrir delegaciones en el Campo de Gibraltar a fin de facilitar los intercambios. A efectos prácticos, significa ensanchar la colonia y su estatuto privilegiado al entorno. Ensancharla. Todos los ayuntamientos, incluidos los del PP, a la vista del suculento botín, lo han aceptado, habiéndose firmado un memorándum similar entre el Grupo Transfronterizo y la Mancomunidad. Y yo me pregunto: ¿puede esa Mancomunidad firmar acuerdos de tal calibre teniendo en cuenta que Gibraltar es una colonia que tiene que ser descolonizada por negociaciones entre los gobiernos español y británico según la doctrina de la ONU?

Y no es eso sólo. El Gobierno irlandés, ante la perspectiva de que el Gobierno de Theresa May tenga que depender de los unionistas del Ulster, acaba de advertir que no firmará un acuerdo sobre el Brexit que no garantice la plena protección de los Acuerdos de Viernes Santo, que regulan el paso entre las dos Irlandas. Bastante distante de ello, el ministro de Asuntos Exteriores español, Alfonso Dastis, tras entrevistarse con el negociador británico, dice que «la cuestión de Gibraltar no será la más importante del Brexit, ni tiene que ser elemento esencial del acuerdo». Lo que se ha tomado como que «España no bloqueará el acuerdo del Brexit por culpa de Gibraltar». Supongo que será pura táctica para negociar con los ingleses una vez que Gibraltar no tenga el paraguas de la UE, y no la renuncia al veto que esta le ha dado en el asunto.

Pero como a lo largo de más de medio siglo he visto a demasiados ministros españoles hacer concesiones creyendo que iban a solucionar el contencioso, para encontrarse luego con las manos vacías, me veo obligado a hacer estas advertencias. Porque lo que está en marcha es, ni más ni menos, crear el «Gran Gibraltar» que incluiría la Costa del Sol. Un gigantesco paraíso fiscal. Hasta ahora, las instituciones internacionales han defendido nuestros derechos mejor que nuestros gobiernos, obsesionados por la política interna. Esperemos que no vuelva a ocurrir, por más dinero gibraltareño que corra. Pues no es dinero de Gibraltar: es el evadido al fisco español.

José María Carrascal ( ABC )

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