Cabalgar un tigre

enfermizo

Cabalgar un tigre

El fracaso hoy se llama Artur Mas y habita en Cataluña. Es imposible caer más bajo de lo que se ha arrastrado él durante los últimos meses para llegar al final del calvario con un portazo en las narices. No cabe humillación mayor de la que le ha sido infligida. Si su mentor, Jordi Pujol, antaño «muy honorable», es ahora señalado como «extremadamente corrupto», a él le espera el desprecio de cuantos le han padecido en un horizonte penal repleto de incertidumbre. El balance de su mandato al frente de la Generalitat se resume en tres palabras: ruina, fractura, ridículo.

Mas jugó a ser el Moisés de una nación sojuzgada y se ha quedado en patética parodia de caudillo bananero. Confundió el ruido de la calle con la voluntad del pueblo. Se abrazó al independentismo como quien se agarra a un clavo ardiendo, tratando de ganar tiempo e impunidad, sin conseguir otra cosa que sufrir una tortura cruel antes de ver rodar su propia cabeza política. Quiso huir hacia adelante cabalgando a lomos de un tigre y ha sido devorado por la fiera.

Si nuestros políticos patrios mostraran verdadera altura de miras. Si alguno se hubiese molestado en hacer algo de autocrítica desde el pasado 20-D y no se empeñara en confundir sus deseos con la realidad. Si imperara el patriotismo en lugar de la ambición personal, tal vez el ejemplo de Mas y la difunta Convergencia servirían de revulsivo. Lamentablemente, me temo, no será así. Pedro Sánchez y sus pretorianos seguirán pensando que el pueblo ha votado «cambio» (en lugar de reconocer a cada formación sus escaños) y harán todo lo que esté en su mano por cabalgar a lomos de Pablo Iglesias. Este se dejará querer, convencido de haber obtenido del electorado un mandato popular para redimir a la izquierda, dinamitar una Constitución obsoleta y llevarnos del ronzal a eso que llama la «plurinacionalidad». Los barones supuestamente sensatos harán como que critican, pero no tomarán medidas que impidan gobernar a sus siglas.

Isabel San Sebastián ( ABC )

Viñeta de #Elsacapuntas

 

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