Carlos Herrera se troncha de Pedro Sánchez

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Carlos Herrera se troncha de Pedro Sánchez: “Con 90 diputados no puede reformar ni los aseos de la sede del PSOE”

Porque el milagro que espera no va a suceder. Los socialistas le negarán su aquiescencia aunque su líder se estrelle, hasta en el caso de que el presidente hiciese «un Mas» a última hora y se apartase. Ha perdido demasiado tiempo y ha despreciado a C’s, sin intentar construir con la formación naranja una especie de mayoría moral o testimonial contra el frentepopulismo. Le queda un órdago que no lanzará: entrar en el acuerdo a tres postulando a Rivera como presidente de un Gabinete de transición para empujar fuera de la pista a Sánchez. No lo hará porque a su mentalidad convencional le parece una excentricidad. Y porque todavía cree que le puede recuperar votos a C’s si estos se acercan demasiado a la socialdemocracia.

Posturero estratégico. Mejor: postureo táctico, casi infantil. ¡Uno, dos, tres, cuatro… noventa! Eso es lo que hay. Noventa diputados. Y habla con todo desahogo de reforma constitucional, cuando cualquiera sabe que con eso no puede ni reformar el aseo de la sede sin contar con el concurso de mucha más gente. Gente que es, por cierto, del partido que desprecia, al que vilipendia, al que ignora, con el que no quiere ni siquiera tomar café.

Olvídense de las negociaciones teatrales que quiere escenificar: Pedro Sánchez tiene acordado con Podemos mucho más de lo que aparenta el cuadro de doble fondo que presenta a la sociedad política española. Esto es muy fácil: o con Iglesias o con Rivera. Con Rivera precisa el abandono voluntario del PP, que puede argumentar que quien debe abstenerse es quien perdió las elecciones, que es el PSOE, no quien las ganó, que son ellos. Es más, en un alarde de pillería, los populares pueden soltarse el moño populista y anunciar que quieren someter tal acuerdo a la aprobación de sus bases. ¿No lo pretende hacer Sánchez al objeto de secar a sus barones? Pues adelante la caballería. Que les pregunte el PP a sus militantes si quieren que, en nombre de la grandeza histórica y el sacrificio por España, su partido se abstenga para favorecer un gobierno socialista con los inmaculados Ciudadanos de Rivera. Se admiten apuestas sobre el resultado. Democracia directa, inmaculada, tan de moda.

Carlos Herrera ( Periodista Digital )

 

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