Casting a su medida

casting

Jóvenes, guapos ,ambiciosos y con pasado. Leales, agradecidos y acríticos con el nuevo jefe.

Progresistas víctimas de la frustración y con ganas de arreglar cuentas con sus antiguos compañeros, pero sobre todo dispuestos a aportar su imagen al proyecto del hombre que ha decidido que ser Presidente de gobierno, a toda costa.

El plan de fichajes que viene haciendo Pedro Sánchez para incluirlos en las listas electorales del PSOE en puestos de privilegio que les garantizarán un escaño, suena más a un casting que a un trabajo serio de selección de personal, y no estaría nada mal esa estrategia si lo que estuviera diseñando fuese un grupo actoral en vez de un grupo parlamentario.

El malestar en el PSOE con su secretario general es mayor de lo que trasciende porque la cercanía electoral obliga a sus militantes más destacados a soterrar las protestas, pero no basta la prudencia de los damnificados para ocultar totalmente lo que empieza a tener tintes de indignación.

El fichaje de independientes siempre ha sido una oportunidad para incorporar a las listas electorales de los partidos a personas con prestigio, o al menos con tirón electoral.

Esta política no es criticable dentro de la estrategia de cada partido porque se consigue reforzar el mensaje con la imagen de la persona que incorporan, pero en estas elecciones, en las que los dos grandes partidos tienen garantizada la pérdida de un buen número de escaños, por cada incorporación de una persona no militante se manda al paro a un socialista que llevaba muchos años en el partido y que razonablemente aspiraba a repetir esta próxima legislatura.

En el PSOE hay destacados militantes que piensan que Pedro Sánchez está apostando todo al marketing y se malician que no solo con los efectos de imagen va a ganar votos. Irene Lozano , que hasta hace tres cuartos de hora ponía a parir al Psoe, es la nueva estrella de Sánchez.

En principio no debería parecerle mal a nadie salvo porque ha fracasado en su intento de a presidir UPyD después de hacerle la cama a Rosa Díez y se haber hecho una oposición sin piedad al PSOE durante esta legislatura.

Si a eso se añade que Sánchez haya elegido como número dos por Madrid a la catalana Merixell Batet, alguna de cuyas opiniones sobre el derecho a decidir incluso en Andalucía han sorprendido, el ambiente que está creando en su partido es, como poco, incómodo .

Diego Armario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*