CATALUÑA: ” FAKE NEWS “

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CATALUÑA: ” FAKE NEWS ”

En este invierno seco, frío y tenso, de escarcha y anticiclones, las fuerzas de la oscuridad de Europa salen a la calle con banderas. Steiner nos recuerda, para que no nos durmamos, el pasado: “Europa es el lugar donde el jardín de Goethe es casi colindante con Buchenwald, donde la casa de Corneille es contigua a la plaza en la que Juana de Arco fue horriblemente ejecutada”. Los años de paz y de bienestar se torcieron con la última recesión que resucitó viejos demonios. Cuando parecía que el continente de las luces se había alejado de todo fanatismo vuelven el odio étnico y la persecución de los refugiados.

Esos síntomas de una epidemia están provocando incendios difíciles de apagar. En Cataluña hay una multitud movilizada por unos políticos presos acusados de rebelión y por otros que huyeron, como suelen hacerlo -esta vez no por las alcantarillas-, al mando de un turista ocasional que se finge exilado, y como los antiguos traidores y los modernos terroristas, se refugia en Flandes para burlarse de la justicia española.

Lo más sorprendente de este momento es la compasión y blandura de los políticos y periodistas ante el falso Pimpinela Escarlata de Bruselas y el entalegado de Estremeras comiendo churros madrileños. De pronto han olvidado los improperios que suelen dedicar a los imputados de los partidos contrarios, cuando son acusados de rateros, un delito más leve que el de rebelión.

Esteban González Pons, vicepresidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo, crece y se afina como político en Europa. Lejos de este ternurismo con que aquí se trata a los huidos de pasta fresca, ha comentado que la independencia y la república catalana constituyen la mayor fake news del siglo. “Todo es una mentira con el único objetivo de desestabilizar”. Me explica el eurodiputado que las averías esenciales de Europa tienen ya nombres nacionalistas: el Brexit, Córcega y Polonia, mientras el foco catalán se va apagando.

En la Polonia gobernada por la extrema derecha, las calles están siendo tomadas por agitadores que gritan “Dios, honor, patria”, “Polonia pura, Polonia blanca”, “Fuera los refugiados”, “A golpe de martillo a golpe de hoz, acabemos con la gentuza roja”. El Brexit y la frontera de Irlanda, el ascenso de los secesionistas -45% de los votos en las elecciones legislativas de Córcega- han desplazado a Cataluña que ha dejado de ser una gran preocupación.

El asunto empieza a aburrir. “Puigdemont ha vivido sus semanas de gloria y está punto de convertirse en un pelmazo y a no ser reconocido cuando pasee por la calle”. Claro que lo que en Europa provoca aburrimiento aquí desencadena pesadillas, es decir angustia y zozobra.

Raúl del Pozo ( El Mundo )

viñeta de Linda Galmor

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