CATALUÑA: LA COMMEDIA ( NON ) É FINITA

peleax

CATALUÑA: LA COMMEDIA ( NON ) É FINITA

En el último acto de la ópera Pagliacci (Payasos), el libreto del compositor Ruggero Leoncavallo que narra un trágico lance de celos en el seno de una compañía teatral, la fecunda lengua italiana aporta una sentencia que ha hecho fortuna -«la commedia è finita»- y que se oye en el momento justo que baja el telón. Esa percepción de que «la comedia ha terminado» resonó esta semana en el curso de la última entrega (por ahora) de esa otra comedia bufa del independentismo catalán. En ella, como en Payasos, también recelan entre sí sus dos principales protagonistas: Carles Puigdemont y Oriol Junqueras, un dúo a la greña en pos de una misma ambición.

No obstante, por ser precisos, lo que cayó esta vez no fue tanto el cortinón del escenario, sino la máscara del actor principal, el prófugo Puigdemont, dejando al aire su verdadera faz. Pero el espectáculo secesionista, con esos u otros protagonistas, seguirá a poco que puedan. Creer lo contrario supondría ignorar la naturaleza misma del nacionalismo, así como su carácter tan incorregible como el que Borges achacaba al peronismo. La historia es recurrente, aunque se presente con el embozo de la novedad.

Por eso, no caben concesiones con quienes, a poco que puedan, iniciarán un nuevo acto de esta comedia que no dan por acabada y a los que jamás se oyó de su boca verdad que no saliese adulterada, aunque haya oídos solícitos a escuchar sus cantos de sirena, aun cuando «la commedia non è finita». De este modo, huyendo de un peligro, se darán en otro.

Francisco Rosell ( El Mundo )