CHATARRERÍA PARLAMENTARIA

participar

CHATARRERÍA PARLAMENTARIA

Tras la noche toledana en la que Íñigo Errejón perdió la cabeza, Pablo Iglesias parece haberse desentendido de más cuchillos largos y sus huestes campan por sus fueros. No es que haya descubierto las bondades del parlamentarismo, dedicando a él todos sus esfuerzos, es que tiene de las Cortes la idea de un desguace, y como chatarrero político vende las piezas por las plazas.

En Madrid, Sol parecía terciada, pero eso de desahuciar la democracia participativa para exhumar la siempre teórica democracia directa, tiene su atractivo. La amiga de una dama paciente de obesidad mórbida y famosa por su vida galante, preguntaba: «No sé como logras tantos amoríos». «Hija, la carne tiene su público». Iglesias sobre un tablado improvisando consignas tiene más atractivo que la osa y el madroño.

Martín Prieto ( LaRazón )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*