CLAMOR POR UN PACTO

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CLAMOR POR UN PACTO

Todo político lleva un pacto en el bolsillo. No se puede entender de otra manera la cuestión pública en tiempos de electorados fragmentados y mayorías minoritarias. España clama por un pacto. Tenemos pendientes grandes acuerdos sobre el agua, la investigación, la educación, las pensiones, la demografía, la financiación autonómica, la justicia, la fiscalidad, la reforma constitucional y el territorio, y todos los que el inquieto lector quiera añadir. Materias no faltan.

Voluntades sinceras de avanzar en consensos, sí escasean. En realidad la democracia española está todavía en la pubertad, por eso hay tan poca cultura del entendimiento entre antagonistas ideológicos. Eso en parte se debe a la manía de obsesionarse por los detalles del contrato y los personalismos, sin percatarse de que lo que tiene futuro es lograr caminar por la misma senda de concordia y bien común que representa una sociedad democrática y madura.

Un buen ejemplo es ahora mismo Alemania. Cuánto mejor le iría a España, que a pesar de ello no le va mal.

El Astrolabio ( ABC )