COBARDES

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COBARDES

Cobarde proviene del francés couard. El origen se remonta al francés medieval coart y esta vendría de coue (cola), del latín, que significa cola y hace alusión al momento en que los perros esconden la suya entre las piernas por miedo. La declaración de Carme Forcadell en el Tribunal Supremo rompió el discurso separatista y la presidenta del Parlamento catalán, antier firme defensora del proceso secesionista, aseguró que la declaración de independencia fue un acto simbólico con el único objetivo de sortear la entrada en prisión.

No lo logró, ¿o quizás sí? Forcadell ha pasado la noche en Alcalá Meco, pero previsiblemente este viernes abandonará la cárcel para pasar el fin de semana en su casa mientras miles de catalanes sufren los efectos de un proceso suicida hacia ningún lugar. Los políticos nacionalistas han utilizado a los ciudadanos, incluido a los niños, para colmar sus ansias de protagonismo pero, cuando tocaba poner la otra mejilla, han demostrado su cobardía. Una república, sí, pero de cobardes.

Ni hubo independencia ni la habrá. Todo era mentira. Un vulgar teatrillo con vistas a una reforma constitucional que el Gobierno de Mariano Rajoy parece dispuesto a conceder. Las declaraciones del ministro de Exteriores, Alfonso Dastis, abriendo la puerta a legislar más concesiones a los nacionalistas así lo atestiguan. Una más, otra más, de un Ejecutivo que ha sido incapaz de afrontar la crisis territorial y de aplicar el 155 con garantías.

Cataluña está fuera de control. La huelga del pasado miércoles evidenció las simpatías de los Mossos por los radicales que cortaron todas las vías de acceso a Barcelona. Toda España vio las sonrojantes imágenes de los agentes sentados conversando con los antisistema y permitiendo que miles de ciudadanos no pudieran acudir a sus puestos de trabajo. Interior, sin embargo, respaldó la inacción de la Policía catalana y Juan Ignacio Zoido aseguró que su labor había sido “proporcionada” a la situación vivida.

La Gaceta

viñeta de Linda Galmor