Como ovejas en el matadero

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Como ovejas en el matadero

¿Imaginan cuánto duraría un terrorista europeo con un arma en una mezquita siria a la hora de la oración?… ni a recargar le daría tiempo”.
“La gran diferencia – entre ellos y nosotros – es su fuerza: saber que un millar de europeos jamás se lanzarán en masa contra un kalashnikov”.

La autoría de esta pregunta, con respuesta, es de Arturo Pérez Reverte y yo creo que sólo un ex corresponsal de guerra, que escribe novelas de héroes y villanos y que ama tanto el idioma español que lo utiliza, dentro y fuera de La Academia, con la misma habilidad,ya sea como florete o como AK47, puede atreverse a hacer esta reflexión, en forma de reproche razonable, a unos muertos.

Los cientos de ciudadanos que escuchaban música en la sala de fiestas Bataclán, tenían la opción de dejarse matar o morir intentando parar a tres hijosdeputa con un kalashnikov en la mano.

La diferencia no es solo cuestión de matiz, porque aunque, en cualquiera de los dos casos, vas a caer muerto, tal vez consigas que otro de los que se ha lanzado contigo contra el terrorista llegue a tiempo para desarmarlo, patearle los huevos y vaciar el cargador en su cuerpo.

Arturo Pérez Reverte – no es la primera vez que lo afirmó – escribe a puñetazos contra nuestras conciencias, y esos golpes no nos dejan indiferentes porque sabemos que la utopía, nunca es razonable, pero siempre es deseable.

Kalashnikov es un término que él utiliza con frecuencia, y lo hace porque ha tenido alguno en sus manos durante sus largos años de corresponsal de guerra. Ha visto y escuchado cómo matan y suenan sus balas y sabe que es el arma perfecta en manos de un ejército de soldados o de asesinos.

Suena a derrota, pero es cierto que en la sociedad occidental estamos desarmados moralmente y no hay ganas de pelear por la defensa de unos principios, que algunos consideran caducos, mientras que otros quieren vendernos la burra de que la venganza sólo les está permitida a quienes nos matan.

No sé qué es más deprimente si unos políticos antiguos y acomodaticios o quienes quieren sustituirlos dejándose el pelo largo y haciendo con los dedos la “UVE” de John Lenon ,los días que estaba más colgado.

Nuestra sociedad está abarrotada de gente buena, gente simple y gente que “debería hacérselo ver”. Luego están los malos que disimulan y quieren parecer razonables aunque en el fondo son como los del Kalashnikov a la espera de su oportunidad.

El enemigo no sólo lo tenemos fuera entre los fanatizados a los que no loes importa morir matando. También los tenemos dentro, entre los que dicen que “unirse frente a ellos” suena a venganza.

Finalizo esta reflexión con otra frase del maestro Pérez Reverte.

“La Europa de ideas serenas, democracia, cultura y dignidad está asustada, estupefacta y en fuga. Y huir sólo sirve para morir cansado.”

Diego Armario

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