Cuestión de seguridad

esteladak

Cuestión de seguridad.

La oposición a la prohibición de exhibir esteladas puede entenderse, discutirse, argumentarse. Hasta el final, con rigor. Pero las descalificaciones a una decisión vinculada estrictamente a la salvaguarda de la seguridad han conformado un glorioso catálogo de astracanadas. Y eso es tan evitable como lamentable.

Resulta que una medida que blinda la pureza del espectáculo y que pone puertas al campo de la incitación al odio, a la división y a la confrontación entre españoles esconde espurios y misteriosos intereses, y por supuesto atiende a bastardas razones. Por ejemplo, la de extender una cortina de humo que tape los casos de corrupción de la derecha, o la de rescatar con gusto ciertos tics autoritarios más propios de otros tiempos que de los democráticos.

Alfonso Merlos ( La Razón )

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