DE PROSTITUCIÓN

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DE PROSTITUCIÓN

Los políticos no tienen lugar ni derecho para ordenar e imponer voces y términos en el idioma. Es la tradición, la costumbre y la calle la que establece las voces nuevas y elimina las obsoletas. La alcaldesa de Madrid, doña Manuela Carmena, se ha erigido en maestra de periodistas y opinantes en materia de prostitución. No conseguirá nada. Desea que las prostitutas pasen a denominarse «víctimas de la trata» o «mujeres en situación de prostitución».

En la costumbre, desde antes de los Siglos de Oro de nuestra literatura, ningún hombre «ha ido de prostitutas», y sí «de putas». Decir de una persona que es «hijo de puta» resulta insultante y despreciativo, y no para el receptor del desprecio, sino para su madre, que nada tiene que ver en la disputa.

Alfonso Ussía ( La Razón )

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