Del morreo al sillón

besoko

Del morreo al sillón.

Iglesias no se ha enterado todavía del resultado de las elecciones. Negocia, amaña y enreda para que su ardiente Doménech sea el presidente del Congreso de los Diputados. Me pongo en Kenya inmediatamente para los olvidadizos. Doménech es el del morreo. Compartió con Iglesias, ante todos los diputados, un largo y sentido beso en los labios.

Algo tuvo que sentir Pablo Iglesias para que hoy centre sus esfuerzos en sentarlo en el sillón presidencial de la Cámara Baja. Quizá, lo que escribió el poeta: «La tórrida quemazón del ósculo en los dulces labios de la gente llana». Porque el morreo fue extraordinario. Para mí, ahora que recupero la imagen del hociqueo, que Doménech besa mejor que Iglesias. Hay menos tirantez en Doménech que en nuestro líder universal, más naturalidad, mayor donosura.

Alfonso Ussía ( La Razón )

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