Desubicado

desubicado

El jefe de Podemos es un equilibrista en apuros y, en cualquier caso, un desubicado que no sabe qué hacer para aparentar lo que no es y disimular lo que siempre ha sido.

Por un lado piensa que debe atraer la simpatía o , al menos, alejar la desconfianza de la gente de centro, porque necesita su voto, pero no puede evitar que le traicione su natural tendencia antisistema y, por más que se esfuerza, no consigue hacer creíble su estudiada pose de político tolerante, moderado y capaz de convivir con aquellos a los que tanto desprecia y odia.

Pablo Iglesias, a pesar  estar invitado oficialmente por  Zarzuela para que asista a los actos oficiales del 12 de Octubre, que antes se llamaba Día de la Hispanidad y ahora se conoce como Fiesta Nacional, no acudirá porque en el fondo le chirrían esos dos conceptos.

Su primera respuesta fue que no había recibido la invitación, pero cuando se demostró que no era cierto, confirmó su inasistencia … y yo le comprendo porque allí, con su coleta, su barba desarreglada y su camisa oscura con las mangas remangadas, se sentiría :
“ Perdido como un quinto en día de permiso, como un santo sin paraíso, como el ojo del         maniquí,  huraño como un dandy con lamparones, como un barco sin polizones” pero sobre todo “furtivo como el Lute cuando era el Lute, e inquieto como un párroco en un burdel”.

Sus hermanos gemelos de Syriza, como mucho deciden ir  a todos los sitios sin corbata. .. pero van,  porque entienden que cuando la gente baja del monte para hacer política  tiene que comportarse y empezar a respetar para ser respetados.

Diego Armario

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