DIVAGACIONES DE UNA MINISTRA IMPRUDENTE

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DIVAGACIONES DE UNA MINISTRA IMPRUDENTE.

Lo que diferencia a los gobernantes del resto de los mortales es que con una frase poco pensada pueden llevar la inquietud a millones de personas o provocar un conflicto serio.

Como este Gobierno tiene pocos problemas sobre la mesa, su novel ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha decidido crearle uno más, y no pequeño.
Sacar a pasear precisamente ahora el tema del copago farmacéutico de los pensionistas es un error mayúsculo y completamente innecesario. Es un caso clamoroso de lo que en el tenis llaman “errores no forzados”, aquellos que no se deben a una circunstancia del juego o a la acción del rival, sino a la impericia propia.

Como no creo que se hayan vuelto locos en Moncloa, estoy convencido de que el Gobierno no tiene la menor intención de andar toqueteando este asunto, socialmente explosivo y políticamente dañino donde los haya. Algunos presentarán las palabras de la ministra como una especie de globo sonda, una maniobra táctica con no se sabe qué propósito. En estos casos, yo siempre digo que ojalá fuera eso, al menos revelaría la existencia de un plan. No, por desgracia este tipo de meteduras de pata son casi siempre fruto de la imprudencia, la improvisación y el amateurismo. Me imagino fácilmente a Moragas y Sáenz de Santamaría mesándose los cabellos ante el incauto gol en propia meta de su colega.

Este Gobierno no hará un solo movimiento sobre los copagos. Y si lo hiciera, forzado por la necesidad de acuerdos políticos para subsistir, sería más bien en la línea de revertir sus decisiones anteriores. Entre otras razones, porque una iniciativa como la que ha apuntado la ministra no duraría ni cinco minutos en el Congreso: le garantizo 213 votos en contra y una buena ración de leña desde todos los grupos parlamentarios.

El error es gordo, porque viene a tocar a la vez dos de las cuestiones más sensibles para los españoles: la Sanidad pública y las pensiones. Las dos joyas de la corona de nuestro Estado social. Pocas cosas suscitan tanto consenso en esta sociedad como la defensa de la Sanidad pública y gratuita y la garantía de las pensiones. La señora Montserrat viene a agitar esas aguas turbulentas justamente cuando los pensionistas —los presentes y, sobre todo, los venideros— andan agobiados ante las negras perspectivas que auguran todos los expertos. Y por si algo faltara, en vísperas de Presupuestos.

De todas las decisiones impopulares que tomó el Gobierno del PP en su primera legislatura, probablemente la que más daño le hizo fue el copago de los medicamentos por parte de los pensionistas. Si se repasan las campañas de la oposición en aquella época, se comprobará que sistemáticamente presentaban esa medida como el ejemplo más sangrante de la insensibilidad del Gobierno: obligar a los viejos a pagar por las medicinas que necesitan para vivir, no cabe mayor crueldad.

http://blogs.elconfidencial.com/espana/una-cierta-mirada/2017-01-11/dolors-montserrat-copago-farmaceutico-medicinas-jubilados_1314729/

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