El doble juego de Rajoy

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El doble juego de Rajoy

La única incógnita que puede aclararse hoy sobre los planes deMariano Rajoy para formar gobierno es la de si decide anunciar la fecha de la sesión de investidura. Y todo apunta a que no la fijará, por mucho que se lo esté reclamando Albert Rivera. Hacerlo supondría sacar antes de tiempo el as que se guarda en la manga, la convocatoria de unas terceras elecciones. Y si en algo es predecible el candidato del PP es por saber esperar al momento oportuno para jugar sus cartas. Ese momento no ha llegado aún y a día de hoy se enfrenta a un doble reto.

Por un lado, conseguir que el PSOE acceda a dejarle gobernar absteniéndose en su investidura. Por otro, impedir que Rivera se apropie de ese éxito, si es que se produce. El líder de Ciudadanos se ha empeñado en hacer de puente entre Rajoy y Pedro Sánchez y lo segundo que quiere Rajoy, detrás de conseguir revalidar estancia en La Moncloa, es que Rivera se consolide en su papel de dirigente de un centro derecha moderno que roba votos a los populares a mansalva.

La amenaza del presidente en funciones de dejar correr el tiempo para que el Rey termine convocando las terceras elecciones en un año es cada vez menos amenaza y más posible realidad. Rajoy está decidido a no someterse a la investidura si no cuenta con los votos suficientes para conseguirlo, Sánchez no quiere apearse del «no» y ninguno de sus barones se atreve a enfrentarse a la mayoría de los militantes socialistas opuestos a ese pacto ahora que su Congreso está a la vuelta de la esquina y las elecciones vascas y gallegas más cerca todavía. En las plantas altas de Génova y en lo que los cursis llaman los aledaños del poder ya se especula con la posibilidad de queAna Pastor no convoque el Pleno de investidura hasta después de que esas elecciones se celebren, de modo que si el candidato popular no alcanza los votos suficientes las nuevas generales se celebren en febrero de 2017. Tal como lo oyen.

En cuanto a la reunión de la Ejecutiva de hoy, son ganas de obligar a todos los altos cargos del PP y a muchos que incluso han dejado la política a volver a Madrid a mediados de agosto. Ahí estarán si quieren Ana Botella, Federico Trillo, Ignacio González…para decir que sí a lo que quiera Rajoy. Ninguno de sus 88 miembros recuerda cuál fue la última vez que uno de ellos tomó la palabra en una Ejecutiva.

Curri Valenzuela ( ABC )

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