EL CIRCO DE MONEDERO

juanx

EL CIRCO DE MONEDERO

Juan Carlos Monedero combatiría con su sombra si se subiera a un cuadrilátero. Es incapaz de no discrepar, revolverse y atizar con tono altanero. Imposible de paralizar su discurso ni centrar una pregunta sin que siente cátedra. Es tal como se ha mostrado en la Comisión que investiga la financiación de partidos políticos en el Senado o cualquiera de los directos que protagoniza en programas de actualidad. No hay forma de atarlo en corto. Si esperaban conocer el destino de los más de 7 millones de euros entregados por el Gobierno de Venezuela a la Fundación CEPS, a la que perteneció toda la cúpula de Podemos, no fue el lugar. Su declaración no aportó nada nuevo y sí enfangó a la Cámara Alta, que se convirtió en un circo, en un cara a cara televisivo con el portavoz del Partido Popular, Luis Aznar.

Fue en abril de 2016 cuando ABC publicó los documentos que demostraban que los fondos procedentes de Venezuela no eran sólo para pagar las asesorías de la Fundación, sino que su objetivo era permitir «estrechar lazos y compromisos con reconocidos representantes de las escuelas de pensamiento de izquierdas, fundamentalmente anticapitalistas, que en España puedan crear consensos de fuerzas políticas y movimientos sociales, propiciando en ese país cambios políticos aún más afines al Gobierno bolivariano». Una hoja de ruta clara firmada por Hugo Chávez en mayo de 2008, que Monedero supo torear: «Me produce cierta tristeza que en una comisión que pretende ser de estudio ignore que la justicia ha archivado catorce querellas».

Un mes después del 26-J, cuando se debatía quién sería presidente o si iríamos a unas terceras elecciones, me senté casi dos horas con el fundador de Podemos para hablar sobre dónde se dirigía la formación, «si nació de una grieta y tenía que insistir en esa grieta» o se terminaba convirtiendo en un simple desconchón. Y surgieron, cómo no, esos millones de euros. «Pero, ¡si no existía Podemos!», argumentó Monedero. «Nunca he estado en el patronato de CEPS. Es mentira. Sólo trabajé tres meses. Hace doce años. En una asesoría. Esa es mi participación. ¿Cómo vamos a ocultar que hemos sido asesores si formaba parte de nuestro trabajo? Nadie lo ha negado nunca. No lo ha negado Iñigo ni Pablo ni Carolina. Venezuela daba igual. Era una excusa para debilitar a Podemos. Pregúntale a cualquiera: ¿Usted cree que Venezuela ha financiado a Podemos? Y dirán: Sí. Porque lo han repetido todos los medios hasta la saciedad».

Entonces, ¿esos 7 millones que firma Chávez para para propiciar en nuestro país «cambios políticos afines al Gobierno bolivariano»?, insistí. Pero se volvió a escabullir. «¿Dónde estaba? En esos momentos militando en Izquierda Unida. Es absurdo. Ha sido una construcción mentirosa diseñada para frenar a una fuerza política emergente a la que había que atacar por algún lado. Antes de Venezuela, empezaron con ETA. Y si no hubiera funcionado Venezuela, hubieran ido por Irán. Da lo mismo. Esto lo explicamos en la Universidad, forma parte de la guerra sucia».

Sea la «máquina del fango» como asevera Monedero o «una nebulosa en cuanto a financiación» según Aznar, la comisión dónde han desertado todos los partidos menos el senador de Unión del Pueblo Navarro sigue sin focalizar si esos fondos entregados a CEPS se destinaron a los orígenes de Podemos.

Marisa Gallero ( ABC )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*