EL LABORATORIO

prometox

Puede que, a esta hora del viernes, José García Molina, sea ya consciente de que se ha convertido en una «cobaya» política. Su entrada en el gobierno de Emiliano García-Page va a tener recorrido más allá de la administración autonómica, para convertirse en un laboratorio donde ensayar las afinidades posibles y futuras entre PSOE y Podemos.

De hecho, salvo la fracasada alianza entre los socialistas de Joaquín Almunia y los comunistas de Francisco Frutos, nunca antes «las izquierdas» se habían aproximado tanto en la reciente historia española.

Prueba de los recelos que en ambas partes suscita el ensayo de Toledo es que mientras Page enfatizaba que su acuerdo no tiene que ser extrapolable a otros escenarios, Pablo Iglesias se afanaba en felicitar a García Molina y a Pablo Echenique…

AntonioMartin Beaumont ( La Razón )

viñeta de Linda Galmor

 

One Comment

  • xcraterh19

    11/08/2017 at 14:46

    Y parece que lo primero es el sueldo, y después el futuro en el caso de dejar la política.

    Secuaces de la política, empiezan por el final. Nada que ofrecer, simplemente es eso.

    Y nada más que añadir, dejemos a las hilanderas que controlan sus hilos.

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