EL MEDIADOR

alianzax

EL MEDIADOR

El trabajo del mediador acaba cuando todo acaba, y todo acaba o bien o mal, no hay término medio. En las peleas de instituto, en las de barrio, siempre hay un observador cargado de buena voluntad que decide interponerse entre los adversarios para parar la trifulca. Es frecuente también que, en su labor de pacificador, se lleve puesta alguna bofetada. De momento, en Venezuela, es todo lo que ha conseguido el ex presidente Zapatero. Las recibe por todos lados. Por ejemplo, de los dos presidentes que le precedieron en el cargo. Aznar le acusa de mantener a Maduro y su asociación Faes de hacerle el juego con su “grotesca” mediación. Felipe González, del PSOE, cree que ha conseguido el efecto contrario al que pretendía. Elogian sus esfuerzos, sin embargo, el Gobierno, del PP, y Podemos al unísono. No hay término medio para el mediador.

A Zapatero la mediación le vino por encargo. Se lo pidió la Unión de Naciones Sudamericanas a él, al panameño Martín Torrijos y al dominicano Leonel Fernández. Llevan más de un año en ello, consiguieron abrir cauces de negociación, pero el fracaso es absoluto: Maduro es aún más sátrapa, las cárceles alcanzan cifras récord de presos políticos y decenas de cadáveres han sido recogidos de las calles tras los enfrentamientos entre opositores y ejército. Al ex presidente se le atribuyó la salida de la cárcel, que no liberación, deLeopoldo López, pero el líder opositor ya vuelve a estar en Ramo Verde. Hace una semana lanzó un comunicado cargado de su habitual puñado de buenas voluntades, pero resignándose a la celebración de elecciones a la asamblea constituyente. Recibió bofetadas por los dos lados.

Conocedores, y víctimas, que somos de su tozudez, es poco probable que tire la toalla. Es lo que tiene la mediación, paciencia, perseverancia, mano izquierda y mucha inteligencia emocional. Lo vemos en los thriller de asaltos con toma de rehenes: la calma y la astucia del negociador frente a la impaciencia del jefe de los comandos especiales. Los dólares dicen que ya los tiene en un banco suizo, pero queda un largo trecho para que Maduro pida un avión repleto de gasolina para desaparecer y liberar así al pueblo venezolano. La solución, que está aún muy lejos, es de Nobel de la Paz para el que la consiga. Uno de los que recibió ese premio por derecho, al arzobispo sudafricano Desmond Tutu, dijo la frase que explica porque los mediadores seguirán recibiendo bofetadas: “Si eres neutral en situaciones de injusticia es que has elegido el lado opresor”. Así que, por un lado y por el otro.

El Mundo

viñeta de Linda Galmor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*