EMPODERAR AL TIRANO

Caricatura-Maduro

EMPODERAR AL TIRANO

Resulta imposible conocer el fondo de los hechos sin disponer de los pormenores. Pueden parecer nimios y sin embargo ser trascendentales; pasar inadvertidos en mitad de la vorágine y el estrépito. Ocurre con la inhabilitación de Capriles como gobernador de Miranda -justo antes de votar- en la charca de la prebélica Venezuela.

Los medios se han centrado estos días en las revueltas y la represión, los seis muertos y 539 detenidos de abril. El pueblo de Venezuela está en la calle y el tirano, dispuesto a disparar contra él. Maduro no conoce límites porque los demócratas somos condescendientes con tahúres y fulleros, que se crecen y atornillan al poder con trapacerías de piadosa apariencia y rostro amable, ampulosa popularidad y aviesos fines.

A Capriles se le acusa de irregularidades administrativas y de firmar un convenio de cooperación con Polonia y Gran Bretaña sin «autorización nacional». Ha vulnerado la Ley de Defensa de la Soberanía Política, cuya función manifiesta es evitar que potencias extranjeras financien partidos; pero cuya función latente es profiláctica, aislar al régimen de todo control de calidad democrática e impedir que organizaciones pro Derechos Humanos supervisen Venezuela.

Con todo, lo relevante es que le ha condenado la Contraloría Social, institución dependiente del Poder Ciudadano, regulada en el artículo 19 de la Ley del Poder Popular y en la propia Ley de Contraloría, que concede al chavismo competencias prácticamente ilimitadas. La Contraloría admite denuncias populares, vela por la “correcta y transparente administración del patrimonio público” y “lucha contra la corrupción”. Ambas normas suplantan las instituciones democráticas y sortean los comicios.

Cuando en 2010 el chavismo las aprobó y creó la Justicia comunal con “medios alternativos” miramos para otro lado. Hoy arma a sus milicias. El programa de Podemos recogió íntegros los siete puntos del artículo 7 de la Ley del Poder Popular para empoderar al caudillo. Que su tramabús no encubra el meollo ni tape los detalles.

Javier Redondo ( El Mundo )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*