EL ” GUAPO ” QUE ” CASTIGA ” A ESPAÑA

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EL “GUAPO” QUE “CASTIGA” A ESPAÑA.

El “guapo” que tiene bloqueada a España se llama Pedro Sánchez. El “guapo” que nos puede obligar a volver a votar el día de Navidad es Don NO. El “guapo” que se pasa por el arco de su terquedad, cerrazón y ombligismo personal que ahora ya haya una salida razonable con un pacto del ganador con Ciudadanos y 170 escaños detrás es quien dijo, aunque antes se lo llamaran también, que lo iba a ser el extremeño Fernandez Vara en el Comité Federal. El “guapo” que ha llevado al PSOE de mal en peor y de perder unas elecciones a perderlas aún por más, es él, pero los “guapos” empiezan a ser muchos más. Lo son ese sanedrín desquiciado pero aferrado al sillón de Ferraz, lo son los 85 diputados y lo son los barones y dirigentes territoriales, que se muestran incapaces de hacer y hasta de decir lo que en privado afirman pensar. Es el PSOE en su conjunto, la monserga dura demasiado para seguir consumiéndola, quien tiene paralizado el país. Es el PSOE quien ha de decir, si es que quiere en verdad decirlo, que ya basta, y darle el NO de una vez por todas a don NO. Porque ya no es Sánchez, ya serán todos, los “guapos” que se chulean del pais. Porque a quien están “castigando” es a España.

Hasta el jueves si me apuran, pues lo cierto era que ya hacía mucho, desde el 26 D y desde luego ya antes de que el “Guapo” se fuera a la playa, se podía marear un poco la perdiz. Pero el cerro ya no tiene una vuelta más. Aunque se les destaparon las ganas de dársela cuando salieron en tromba y tan contentos porque creyeron que había frenazo y marcha atrás en el acuerdo PP-Cs, cuando lo que había era escenificación protagonista de Rivera y Rajoy. Los portavoces de Ciudadanos debían aprender a modular un poco y a no tenérsela, y ya son bastantes veces, que envainar. Pero el jueves fue el aguacero y fue peor porque en el remolino de polvo veraniego reapareció Pablo Iglesias y volvió a enseñar el pastel, que ademas de no tener manteca es que ya huele mal. Pero aún daba más tufo lo que descubría, su siempre malévola incontinencia verbal. Que con el único que habla Pedro Sánchez resulta que es con él, que a Rajoy ni le acepta ya siquiera eso, el hablar y se lo hace saber con desprecio y por terceros, que es verdad que los suyos íntimos y los íntimos de Pablo se tiraron una noche en un hotel “explorando” y que a la vuelta del mar fueron ya ellos dos quienes se pusieron a confabular, que viene de fabula. Y en eso, como en Guadiana recurrente pretenderán seguir, pero cada vez hay menos agua que más bien es que no hay. Ni va a rebrotar

Porque el relato de la farsa de que “si fracasa Rajoy” que es decir “cuando le hagamos fracasar” en comunión con todas las tribus de la extrema izquierda y como ni con eso vale, pues solo suman 156, pues unidos con la totalidad de clanes separatistas de todo pelaje y lugar lo tumbamos y tras hacerlo nos montamos con todos los mismos y en revoltijo total, un gobierno, un Pedro-Pablo, le ponemos progresista de mote, nos cargamos el país, destruimos la nación, nos corren a escobazos por Europa, volvemos a los seis millones de parados y luego nos vamos todos al Caribe a hacerles allí otra bolivariana revolución al primer desesperado que se deje. Pero España, por fortuna, ya económicamente no lo está.

Ellos mismos saben que no, que ni les dejaron, que no lo hizo ese PSOE que en algún momento tendrá que hablar, y menos les van a dejar. Se han salvado por los pelos de la hoja de afeitar y no es ahora el momento de ponerle el cuello otra vez bajo la navaja de quien se lo quería cortar. Hasta Luena quizás pueda llegar a entender eso. Pero muchos de los demás es algo en lo que se han aclarado ya. Por ahí, y menos mal, no hay vía que valga y entonces lo que queda son dos. O es presidente Rajoy o a elecciones en Navidad. No hay más.

Es la realidad a la que Sánchez se ve abocado. Y en la que él, con su cerrazón y sinrazón obtusa y más pertinaz que una sequía, que es la peor pues es de ideas, se ha puesto en la peor situación. Porque ya no son “todos” , es el solito y solo él. Y eso es lo que están visualizando los españoles y lo que le puede ser aún más letal a su partido. Agravado todo además por una formas chulescas, broncas y perdonavidas no solo con quien al fin y a la postre le ha metido 2,5 millones de votos, más de 10 puntos y 52 escaños de diferencia sino con toda una ciudadanía española, entre la que se incluyen los máximos referentes históricos y recientes de su propio partido, que en su vida democrática ha asistido a nada igual. Un Don NO, esa tozudez sin razón, un político que ya no solo se niega a pactar y a negociar, que es el ser de la propia política, sino que tampoco admite siquiera dialogar y ha pasado ya a negarse a hablar. Con todos. Excepto con Pablo. Que hay que ser obcecado, y no digo otra cosa por no faltar, para volver a donde lo iban a desollar.

La investidura está en marcha. Por sus pasos. La primera votación, mayoría absoluta, será fallida. La segunda, vale con simple, puede serlo también. ¿Habrá tercera?. Eso quizás el único que lo sepa es Rajoy. Yo, desde luego, no. Pero si creo saber que en la percepción general habrá un responsable único, si eso se produce, de que España, siga sin gobierno. Y hay algunas compromisos políticos muy a reseñar. Unas elecciones en Galicía y otras en el Pais Vasco tan solo 25 días después. Y estará por ver lo que pueden decirle allí las urnas a don NO, aunque él y Ferraz piensen que aun sería “guatepeor” el haber dejado gobernar a Rajoy.

Antonio Pérez Henares

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