EL GUAPO JUEGA AL MONOPOLI

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EL GUAPO JUEGA AL MONOPOLI

Hace tiempo que me prometí no hablar con letras escritas del jefe de los reinos de taifas que se engloban en torno a las siglas del Psoe porque durante su primera etapa al frente del partido demostró lo que podía dar de sí,  y no soy yo muy dado a marear la perdiz con personajes que  aunque hayan llegado de carambola a donde están se creen predestinados para liderar una gran misión en la vida.

Tanto “el bonito” como algunos de sus pares regionales han decidido jugar al monopoli con España y están dispuestos a comprar y vender a buen precio lo que sea menester allá donde caiga su ficha después de haber tirado el dado sobre el tablero.

Empeñado en comprar simpatías se pasea por los feudos nacionalistas ofreciendo a los que allí gobiernan la parte de la piel de toro que se disputan unos y otros porque debe pensar que  trocear lo que no es suyo  acaba resultando un negocio redondo.

En el fondo este tipo es un chollo para los nacionalistas que crecen como setas en campus donde no existía ese cultivo, porque ya no está de moda ser español y mola más ser independentista de Jávea o de Formentera o “comemierda” de cualquier otro rincón en el que haya un hueco para que ondee una bandera  inventada que declare la independencia de un terruño que nunca tuvo entidad propia.

El momento que vivimos con un gobierno  de comportamiento fascista en Cataluña que amenaza con expedientar o perseguir a los ciudadanos  y funcionarios que se atrevan a no apoyar el referéndum de independencia, declarado ilegal por el tribunal Constitucional, no le debe parecer suficientemente grave al “come espejos”, que  sigue jaleándolos y prometiendo que cuando él sea presidente en una España plurinacional no habrá corrupción, ni maltrato, ni enfermedades raras… salvo la suya.

Con él se ha abierto la veda y los cazadores de oportunidades ya elaboran ponencias para que a cada espacio físico de este país se le reconozca una singularidad con más autogobierno y más financiación, más funcionarios, más administraciones paralelas y más indocumentadas cobrando un sueldo público, porque para eso son del partido.

Leo en la prensa que el Psoe de Baleares trabaja en una ponencia para que al conjunto de las islas se las considere como Estado y a Menorca o Formentera como miniestados.

El documento con el que trabaja el Psoe de Valencia para su congreso proclama una máxima de obediencia valenciana  por la que pondrá siempre por encima la “lealtad” a su tierra que a cualquier otra institución nacional.

Va a tener razón aquel que dijo que hay gente que pone un circo y le crecen los enanos, porque esto es lo que está sucediendo en el circo que ha montado el político más guapo de España.

Siempre se dijo que las rubias eran tontas, y me consta que no es cierto. Lo que ya no tengo tan claro es si los que se comen los espejos son  bastante inteligentes.

Diego Armario

 

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