HUELGA DE DEBERES

huelgaz

HUELGA DE DEBERES

Era un lunes de resaca sin ibuprofeno político y el Rey, todavía sin hablar, sancionaba el «Protocolo Adicional al Convenio sobre traslado de personas condenadas, hecho en Estrasburgo en 1997». Hemos tardado un poco, pero había que poner un texto sobre Gibraltar, que no se nos vengan ahora arriba. No estamos para luchas en otros territorios, aunque la prensa anglo está frita por narrar una guerra civil o quiera vernos como el Tíbet, según el Economist, tan desenfocado como para confundir al peludo Puigdemont con el Dalai Lama.

El mismo día, nos enteramos de que el CGPJ le ha concedido una excedencia a Francisco Javier Gómez Bermúdez, el juez del 11-M. Se habrá cansado de ser juez de enlace con Francia en París. Después de la ciudad del amor y de novia jovencita, no se ha visto sentado en la Audiencia con los marrones independentistas. Mejor estar al otro lado y cobrando más, destino de los excedentes magistrados. El morbo sería que se pasara a las tertulias políticas.

Curiosamente, mientras se convocaba huelga general en Cataluña el BOE recordaba que en 2018 hay Juegos del Mediterráneo en Tarragona y allí van casi siete millones de subvenciones españolas. Que por los contribuyentes no quede. También pagamos un premio para la investigación de la Protección de Datos: ojalá gane alguien por investigar cómo se hizo el censo catalán del referéndum.

Una de las utilidades del BOE es descubrir nombres curiosos de nuestra geografía. Esta semana nos quedamos con un informe de impacto ambiental en el Tajo de la Encantada, en Archidona, más elegante que aquello de Cela sobre el mismo pueblo. También lo es enterarse de curiosidades como que el proveedor de cartuchos para la Policía Nacional son los italianos Fiocchi, que acaba con Amichi, la empresa de moda fundada por un catalán que ha querido dar las gracias a las Fuerzas de Seguridad del Estado con un anuncio y una web.

Conviene saber que no sólo subvencionamos a los sindicatos, también a las confederaciones de padres y de madres, con 175.000 euros a dividir entre las dos principales. Cuando escuchen a alguno de los portavoces de una promover una huelga contra los deberes, sepan que, además, les ayudamos con pasta. Ay, esa otra división en España, a favor, o en contra de la responsabilidad. Ayer, una parte hizo sus deberes en las calles de Barcelona.

Berta Gonzáez de la Vega ( El Mundo )