IGLESIAS, PORTAVOZ PARLAMENTARIO DEL PSOE

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IGLESIAS, PORTAVOZ PARLAMENTARIO DEL PSOE

Pobre Margarita Robles. Ha comenzado su carrera de portavoz parlamentaria del Grupo Socialista enfadada, dicen, porque la nueva presidenta del PSOE, Cristina Narbona, le roba protagonismo. Fue esta la que anunció que sus diputados no votarán a favor del tratado de libre comercio de la UE con Canadá sin que nadie se molestara en tenerla informada de antemano, así que atentos todos a un nuevo duelo entre políticas que promete más que el ya muy manido de Soraya Sáenz de Santamaría frente a María Dolores de Cospedal.

Para mas inri de la jueza en excedencia, Pedro Sánchez eligió como escenario de su reunión de ayer con Pablo Iglesias precisamente su despacho oficial. Quizás el líder socialista no cayó en la cuenta de lo que eso significa, o puede que el de Podemos se lo sugiriera con aviesas intenciones. Está claro que Iglesias ha renunciado a la fuerza a su antigua aspiración de convertirse en vicepresidente de Sánchez. Lo que quiere ahora es actuar como su portavoz parlamentario.

El líder de Podemos volvió a demostrar que en materia de comunicación maneja la pistola mas rápida del Oeste y ya antes de comenzar el encuentro dejó claro que el acuerdo al que quiere llegar con el renacido secretario general del PSOE se basa en crear equipos de trabajo parlamentarios, (sí, parlamentarios) que elaboren propuestas conjuntas en materia económica para someterlas a consideración en el Congreso.

Sánchez solo había hablado de explorar vías de entendimiento, pero en la calle. Lleva varios días lanzando ese mensaje para que llegue a oídos de Iglesias y Albert Rivera, pero este, que se reúne hoy con el socialista, ya le ha dicho que no porque le ha visto venir de lejos. El mayor problema a corto plazo (a medio le agobiarán muchísimos más) del dirigente del PSOE es que no tiene escaño. Debe actuar como líder de la oposición, pero desde su despacho de Ferraz.

Como solo puede conseguir su objetivo si Iglesias y Rivera se prestan al juego, Sánchez va a transigir con lo que uno y otro le pidan con tal de poderse fotografiar con ellos con cierta frecuencia. Por separado, tendrá que ser. Por mucho que a los dirigentes de PSOE y Ciudadanos les unan sus ganas de desgastar a Rajoy con la corrupción del PP, las posibilidades de que Garicano se reúna con el economista favorito de Podemos que vende libros contra la trama del Ibex se presentan nulas. Iglesias, más astuto, se conforma con actuar como el portavoz parlamentario de cualquier acuerdo que consiga con Sánchez. Pobre Margarita Robles.

Curri Valenzuela ( ABC )

viñeta de Linda Galmor

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