La dirección del PSOE es una piña, pero de percebes

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La dirección del PSOE es una piña, pero de percebes.

La cuarta acepción de la palabra “piña”, según el Diccionario de la RAE, es “conjunto de personas o cosas unidas o agregadas estrechamente”. La idea de actuar como una piña sugiere unión, trabajar en equipo, y como dijo el escritor norteamericano Ken Blanchard, experto en management, “ninguno de nosotros es tan listo como todos nosotros”.

Como todos ustedes saben, en los partidos políticos hay un grupo más o menos amplio de personas, el equipo de dirección, que es el encargado de la gestión diaria de la formación política. Y aunque el líder es quien tiene el mayor poder dentro del grupo es frecuente que éste recurra a unas pocas personas de su máxima confianza con las que consulta y debate las cuestiones más trascendentales.

Cuando los equipos de dirección de los partidos actúan con la deseable cohesión se dice que sus miembros son “una piña”. Expresión que se considera tanto más favorable cuanto más generales son los objetivos perseguidos por la formación política.

Pues bien, si observamos el modo en que actúa en la cuestión de la investidura la actuación de la actual dirección del PSOE no se puede negar que lo hace como una piña. Pedro Sánchez y sus los colaboradores más estrechos, como César Luena, Antonio Hernando y Oscar López actúan en equipo: dicen una y otra vez que votarán no a la investidura de Mariano Rajoy.

Lo que ocurre es que, admitiendo que los reseñados políticos son una piña, basta observar atentamente su modo de actuación para advertir que si bien es cierto que son una verdadera piña, lo son más de percebes que de otra cosa.

No sé si muchos de ustedes habrán visto alguna vez las piñas de percebes adheridas a las rocas y cómo los “percebeiros” tienen que rascar con sus rasquetas o bistronzas las peñas para conseguir que se desprendan de ellas las colonias de estos crustáceos cirrópodos.

Pues bien, si es cierto, como piensa una buena parte de los ciudadanos, que el máximo interés de Sánchez y sus colaboradores es permanecer agarrados a sus puestos orgánicos el mayor tiempo posible, no es desacertado afirmar que Sánchez y los suyos, al igual que los percebes, forman un grupo cohesionado de socialistas que está adherido a “sus cargos”, intentando por todos los medios que nadie los arranque de los mismos.

José Manuel Otero Lastre ( ABC )

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