La falta de respeto por los demás

rastras

A mi no me molestan tus rastas, lo que me molesta es la falta de respeto hacia los demás.

Algunos se han tomado muy mal que se discuta la indumentaria de la nueva casta que acaba de aterrizar en el Congreso, particularmente la de quienes acuden a esa institución como si llevasen puesta la ropa con la que se acaban de levantar. Pues si les molesta se van a tener que aguantar.Ahora son diputados y tienen que afrontar el derecho de sus representados a criticarles por aquello que no les gusta. La indumentaria de una persona es una de sus formas de comunicarse con los demás y de mostrar su idea del respeto por quienes le rodean. Hasta ahora, por regla general, los parlamentarios procuraban vestir de forma adecuada para su trabajo.

Era su forma de mostrar respeto por los demás empleados del Congreso y por todos los españoles, a quienes nos representan en las Cortes haciendo algo tan importante como debatir y aprobar nuestras leyes. Cierto es que mejor aún sería que respetasen los compromisos adquiridos con los votantes y los derechos que prometieron o juraron respetar al asumir sus cargos, pero lo mínimo, al menos, es que no se relacionen con nosotros, a la hora de vestir, abusando de nuestra confianza.

Hay que decir, además, que quienes critican a esos diputados por su forma de vestir no son los primeros que hacen juicios de esa índole. El pasado mes de mayo Pablo Iglesias anunció: “Vamos a limpiar de pijos las instituciones”. Lo que no dijo es que pretendía sustituirlos por rastafaris…Desde Podemos han estado apelando sin cesar al “pueblo” y a la “gente normal”, como si ellos fuesen los representantes legítimos de ambos colectivos. Deben olvidar que en ese pueblo, entre esa “gente normal”, hay mucha gente que procura ir aseada y vestida como debe su trabajo.

Me atrevo a asegurar que hay mucha más gente así que perroflautas con rastas. Alguno se molestará porque use esta expresión, pero el propio Alberto Rodríguez decía anteayer en su Facebook: “Los señores y señoras de traje, corbata y bonitos peinados, roban mucho, pero respetan poco.” Pues vaya idea que tienes tú del respeto, chavalote, acusando de robar, sin más, a todos los que llevan traje y corbata y bonitos peinados. Lo del diputado Rodríguez se enmarca en la tradición comunista del odio de clase, un odio que persiste hoy en día en que otros odios -racismo, xenofobia, homofobia- son perseguidos y censurados; pero como el clasismo es un odio propio de la izquierda, se manifiesta como algo la mar de normal y que los demás tenemos que aguantar.

Dicho sea de otra forma: cuando van mal vestidos al Congreso, lo hacen a propósito, para faltar al respeto a esas Cortes que “representan al pueblo español”, como afirma el Artículo 66 de la Constitución. El respeto y las corbatas los reservan para los suyos en sus mítines, cuando debería ser al revés. Si tienes confianza con tus seguidores y ellos te lo consienten, vete en pelotas si quieres a tus mítines, pero en las instituciones de todos vete correctamente vestido, por respeto a todos. Si eres un inadaptado y no sabes relacionarte con los demás como es debido, adecuando tu forma de vestir a cada momento y lugar, replantéate qué es lo que haces en las instituciones, a menos que las hayas confundido con una pasarela para lucir tu look antisistema.

@elentirvigo

 

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