LA HUELGA DEL 0,155

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LA HUELGA DEL 0,155

Lo que España gana en la calle con manifestaciones gigantescas como las de Barcelona -atención a la de mañana en Valencia- y por la responsabilidad cívica de unos jueces y fiscales que ni están ni deberían estar nunca para valorar encuestas electorales sino para aplicar la ley, lo pierde en las televisiones golpistas -todas son TV3-24H- y en la aplicación del 0,155, que en eso ha quedado el 155 de la Constitución, pensado para restaurar la ley en una comunidad autónoma, no para convocar elecciones de penalti. Como en el fútbol, por el Villarato y la Panda de la Camicheca, lo que ganamos en el campo, lo perdemos en los despachos.

La cobardía de este 0,155 de Gobierno, arrugado y agusanado en Cataluña, sólo está siendo superada por su prevaricación continuada al no aplicar la Ley como corresponde a todo poder ejecutivo. En su desvergüenza, llegó ayer a presumir de su dejación en asegurar el orden público para no perjudicar “desproporcionadamente” no se sabe bien qué, aunque entendemos que son sus expectativas en las urnas, esas que Arriola cobra y falla, elección tras elección, en todas las encuestas desde 1993.

La huelga general política convocada por el asesino de Bultó -al que llama “independentista gran reserva” esa TV3 que amparan el Molt Covard i Equidistanty la Molt Honorable i Covarda Presidenta de l’Ou com balla– fue secundada por las Forças del Desordre, alias Mozos de Escuadra, que, a las órdenes de Zoido, convirtieron una algarada de cuatro gatos en cepo monstruoso para cientos de miles de ciudadanos.

Como dice Rodríguez Herrera, esos sí que eran presos políticos, porque políticos fueron el atasco y la inacción de los policías cuyo sueldo pagan. Allí vimos niños, casi bebés, sentados en la autopista como escudos humanos; niñatos, fanatizados por la telebarbarie y el profesoraje, impidiendo la libertad de los ciudadanos para ir a trabajar; y un Gobierno también en huelga: el de la Generalidad, que, por el 0,155, es el de España. A Papá Noël Zoido le faltó llevarles porros a los piquetes y chuches a los niños. Hay que evitar imágenes que hieran la sensibilidad de los Dutroux belgas.

Y el colmo: Dastis dice en la BBC, no en las Cortes, que (ellos) van a cambiar nuestra Constitución para acomodar a algunos catalanes. Va siendo hora de acomodarlos a ellos en la cárcel.

Federico Jiménez LoSantos ( El Mundo )