LA JUNTA FRACASA CON SUS FONDOS ” FANTASMAS “

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LA JUNTA FRACASA CON SUS FONDOS ” FANTASMAS ”

La Cámara de Cuentas alerta de que los intermediarios se embolsan 5 millones pese a la «nula» actividad del apoyo a empresas.

El Gobierno de Susana Díaz acumula en el cajón facturas por valor de 942 millones.

Desde hace años, no hay discurso institucional de Susana Díaz en el que no anuncie más fondos para las empresas tecnológicas, para las pymes agroalimentarias, para las energías renovables, para los autónomos, para emprendedores universitarios… De todo para ayudar a los emprendedores andaluces a combatir la crisis. Díaz, de esta forma, ha continuado con los programas que instauró en la Junta de Andalucía su antecesor José Antonio Griñánen el año 2009.

Pese a las buenas intenciones contra la crisis, lo cierto es que estos planes de apoyo empresarial -técnicamente llamados «fondos carentes de personalidad jurídica»- han fracasado estrepitosamente, según se desprende del informe de fiscalización de la Cuenta General de la Junta correspondiente a 2016 y publicado este viernes por la Cámara de Cuentas de Andalucía.

Para empezar, el Gobierno andaluz ha sido incapaz de repartir todos el dinero que tenía reservado para estos planes. De hecho, es que no ha abonado ni la mitad de lo que tenía previsto en los ocho años transcurridos desde se crearon estos programas hasta el cierre de 2016 analizado por la Cámara de Cuentas de Andalucía. De los 953,55 millones de euros con los que se dotaron estos fondos, al cierre de 2016, tan sólo se habían abonado a las empresas beneficiarias 286,43 millones de euros y quedaban pendientes 667,12 millones de euros, un 68,8%.

Para colmo, aquellos programas que la Junta sí ha pagado totalmente a sus beneficiarios, al repartir todo el presupuesto consignado, se han visto envueltos en investigaciones judiciales por presunta corrupción. Se trata de los polémicos Jeremi, que son también «fondos carentes de personalidad jurídica» y que fueron dotados con 224,5961 millones de euros.

Otra prueba del escaso éxito de estos fondos ‘fantasma’ es que, durante 2016, la Junta no materializó pago alguno a las teóricas empresas que se debían beneficiar de ellos. Sin embargo, los intermediarios se embolsaron 4,94 millones de euros. La Cámara de Cuentas de Andalucía lo expone así: «A pesar del escaso e incluso nulo número de operaciones formalizadas en 2016, los gastos de gestión para la remuneración de los servicios prestados por las entidades gestoras y colaboradoras han supuesto un coste de 4,94 millones de euros».

Entre las «entidades colaboradoras» están Caixabank, BBVA, Renta 4 Banco, Suraval, Avalunión y Cajas Rurales Unidas SCC. También figuran entes públicos de la Junta como la Agencia de Innovación y Desarrollo de Andalucía (IDEA) e Invercaria. Ambos organismos están envueltos también en investigaciones judiciales. La primera, como caja pagadora de los ERE, y la segunda por el reparto sin control de fondos millonarios que está investigando el Juzgado de Instrucción 16 de Sevilla.

Aunque el Gobierno andaluz tan sólo ha repartido entre las empresas poco más de un 30% de los 953 millones presupuestados, lo cierto es que ha recibido en total 4.504 solicitudes desde que estos programas se pusieron en marcha.

Es llamativo que haya empresas a las que se les concedió algún fondo, pero finalmente lo rechazaron. Pese a que se aprobaron 1.930 solicitudes por un importe de 693 millones de euros, finalmente sólo se formalizaron 1.487 por valor de 521,46 millones, un 33%. Por lo tanto, un 23% de las solicitudes, aun habiendo sido aprobadas, no son formalizadas por desistimiento de los interesados.

El minucioso análisis de la Cámara de Cuentas sobre estos fondos aporta más pruebas sobre el fracaso de los mismos. También hay problemas con el dinero que sí llegó a las empresas. En 2016, se mantiene un número «elevado» de situaciones de «impago, morosidad, deterioro y de dudoso cobro». Por ello, la Cámara recomienda «replantear los procedimientos de revisión contable y evaluación de riesgos y solvencia, al objeto de que se instaure una tendencia decreciente en la evolución del número y porcentaje de operaciones impagadas y mejorar el retorno de la financiación de los fondos».

La desaparición de algunas causas que motivaron la creación de estos fondos, como la recuperación del crédito para las empresas, los gastos que hay que pagar a los intermediarios y los «inconvenientes y limitaciones» de estos planes apuntan a la «necesidad de replantear estos instrumentos», dice la Cámara de Cuentas.

Por ello, pide a la Consejería de Hacienda y Administración Pública, que lidera la consejera María Jesús Montero, y al resto de consejerías a las que se adscriben estos fondos una evaluación sobre «la eficacia y eficiencia» de los mismos y que suprima aquellos que «no han cumplido de forma adecuada el objetivo para el que fueron concebidos».

Silvia Moreno ( ElMundo )

viñeta de Linda Galmor