LA MADRINA

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LA MADRINA

Andaba yo perplejo con el viaje de Pablo Iglesias a Argentina para encontrarse en la cumbre del fango, qué digo, en el himalaya del guano, con Cristina Fernández de Kirchner. Tras leer el adelanto del libro de Mariana Zuvic, El Origen. La intimidad del nacimiento de la corrupción kirchnerista en Santa Cruz, que cuenta cómo se fraguó la inmensa fortuna de los Kirchner, cientos, si no miles, de millones de dólares, no entendía qué rédito político podía extraer el Líder Único y Gran Timonel podemita de su fotografía con la mujer que simboliza la corrupción en Iberoamérica. Naturalmente, yo no sabía que Irene Montero estaba tan embarazada. Dos criaturas, aun con 200.000 euros de sueld@s, en el heteropatriarcado atroz que impone el régimen fascista del 78, cárcel de los pueblos, a las mujeres sometidas al régimen de esclavitud capitalista, salen carísimas.

Así que lo único que puede explicar el viaje de Pablo a hacerse la foto con Cristina Kirchner, sobre el turbio placer de asomarse al arrugado brocal del pozo de la corrupción, era comunicarle la buena nueva y pedirle que sea la madrina de esos críos, que antes de decir -léase gemir, llorar, gimotear- este retortijón es mío, llegan gastando horrores.

Dejo aparte la cursilería, atrozmente bolivariana, del comunicado de la Casa Morada anunciando algo tan común que sólo a los neopapás les parece milagroso. Por la enorme cantidad de gente que dice que participa en la gestación, lo que trae Irene no son gemelos, ¡es un plan quinquenal!

Voy a lo que, con el tiempo, dando por supuesto que rechazan el aborto y que no se los van a dejar a Tania, les planteará más problemas: el dinero.

Cuenta Zuvic que la primera fortuna de los Kirchner nace del supuesto lavado de dinero de la dictadura militar y de la nada supuesta y principal profesión de los dos abogados en la ventosa provincia al sur del Sur: la recuperación de bienes hipotecados arrancándolos por la fuerza a los que no podían pagar a los bancos tras una infausta ley del ministro de la Hoz.

Más de 20 casas compraron los Kirchner gracias a esos ingresos paralelos, porque algo y aun algos se llevaban de lo que recuperaban para los bancos. Y claro, viendo la previsora visita a la presunta madrina de los mellizos, ahora entiendo también por qué Papablo fue a los Goya disfrazado de Cobrador del Frac.

Federico JiménezLoSantos ( El Mundo )