La metáfora de España

julio2.jpg

La metáfora de España.

La España perezosa que empieza a superar la crisis, y la España fratricida que se desafía en el abismo y se encona en sus fantasmas, se redimen en la figura sensacional de Julio Iglesias, que el martes ofreció en Cambrils el único concierto peninsular de su gira en marcha.

Si Cambrils ovaciona a Julio cuando defiende la unidad y la fraternidad, el Gobierno ha de poder combatir mucho mejor la demagogia del rencor para restablecer los lazos del viejo y fundamental amor.

Asumir a Julio como metáfora de España nos haría imparables, pero los españoles preferimos despreciar el éxito de nuestros genios, aunque sea un éxito mundial, como lo prueba el poco respeto con que se suele tratar su figura. Burlas aparte, hace años que en los periódicos nacionales no aparece ni una sola reseña sobre las apabullantes giras que el artista realiza por todo el mundo, triunfando en países como China, Australia, Sudáfrica o Rusia, adonde ningún otro cantante español ha llegado. Regalamos en cambio titulares a cualquier cantautor de izquierdas, aunque no sea la metáfora de nada, porque empatando con la cochambre nos sentimos más seguros que aprendiendo, hasta que llega el día en que ya no podemos disimular nuestro fracaso.

En cualquier caso, ahí está él, acompañándonos como siempre para recordarnos que todo es posible si nos esforzamos, si somos valientes y creemos en lo que hacemos.

Y para recordarnos, también, que si por odio o resentimiento continuamos hurgando en la miseria, sobre todo no pensemos ni por un instante que los genios van a hundirse con nosotros, porque ellos ya hacen su parte del trabajo y por eso están tan contentos y viven tan maravillosamente bien.

Salvador Sostres ( ABC )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*