La piel podemita

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La piel podemita

La piel podemita en mucho más delicada que su lengua. Las lenguas de Podemos son ásperas, abrasivas, feroces, despiadadas, rigurosas, condenatorias y prestas al anatema y a arrojar a todos cuanto se les antoja y consideran enemigo, o tan solo no lo suficientemente sumiso, a las tinieblas exteriores, a la oscuridad y el crujir de dientes sin la minima suposición de inocencia, sin derecho a la defensa y sin gozar siquiera de la condición personas sino de la indignos seres corrompidos, perversos o como poco ciegos tozudos que se niegan a descubrir su luz y verdad verdadera. Y esa lengua es la de la boca grande, la oficial, la de los líderes y portavoces que sonríen por defecto a las cámaras y predican paz y amor en los carteles pues con su boca chica, a través de sus tropas orcas, y en el territorio impune de las redes, no se andan con tales remilgos. Entran sin más, y en tropel de gruñidos, al insulto, la infamia, el acoso y la amenaza.

Esas son las duras cualidades de la lengua podemita. Su piel es por el contrario de sensibilidad extrema y de finura exquisita. E intocable. Sobre todo y ante todo, intocable. Ni un roce, ni un pellizco siquiera no vaya a salirles un moratón en su prístino morado. Porque si algo, amen de lengua y piel, tienen absolutamente descompensado, en largura y peso, son la vara de medir y el embudo. Ellos, desde su autoproclamada santidad originaria pueden ir desde la mas grave de las imputaciones a la coacción, para disimular escrache pero exigen bula total e indulgencia plenaria para todos y cada uno de sus pecados, que ni siquiera reconocen como veniales. Porque ellos son la concepción inmaculada.

Pero va siendo ya que no, que empieza a no colar pero que nada. Que ya no vale un twttier y una consigna que desparramar por redes y tertulias para tapar, ofendidísimos además por las dudas y severos jueces de intenciones, sus vergüenzas cada vez mas desvergonzadas. Lo de la “Casta Espinar” de la Tarjeta Black del padre, cargo socialista, al Piso Black del hijo, preboste y látigo podemita, casta de galgos muy ligeros tras las liebres del dinero y en esta ocasión cazando en collera les ha reventado hasta el pajarito que ya les pía a ellos. Papá fue el rumboso prestamista de buena parte de los 60.000 euros con que contó el vástago- un dinero, ya se sabe, de bolsillo, una bagatela, que eso un trabajador cualquiera lo lleva en suelto- amigo y compañero, hasta de Caja, del señor alcalde socialista también, claro, de Alcobendas, donde se construía el piso y los dos garajes, por falta de uno, con que se hizo el niño.

Porque el muchacho no tuvo mayores problemas, por no entrar él no entro ni en sorteo. A el la concesión le vino por papi, privilegio y casta. O sea, a dedo. Y luego al negocio. Quien había desembolsado los 60.000 adujo que no podía pagar 500 al mes de hipoteca de su propia casa ( y el alquiler en Madrid ¿si podía?) y optó por deshacerse de la compra. Pero no la devolvió a la cooperativa para que algún necesitado que no había tenido su “mano” se beneficiara. No. Se sacó unos buenos cuartos, 30.000 del ala con los que dice que se compró un portátil. Ese es el cuento que no hay por donde cogerlo excepto por las orejas. Un niño bien, amparado en su padre, en su dinero y contactos consigue a dedo una casa protegida y en un par de viñetas da un pelotazo. Y al tiempo nos fustiga con lecciones de ética y de ejemplaridad y clama contra los que especulan con la vivienda pública.

Ni lo de Espinar ni lo de la reacción podemita, de que todo esto es producto de una maligna maquina del fango contra ellos, son hechos aislados. Son pautas reiteradas de comportamiento. Son elementos definitorios de “su casta”, de su prédica y su trigo. Pero cada vez el argumentario de victimas perseguidas por los malos se sostiene menos. Y ya nada si se aplica simplemente un principio: el de la verdad. Porque la verdad es que Monedero cobro que se sepa 425.000 en dos meses por un trabajo de ficción sobre una ficción de moneda a sus amigos bolivarianos. Es un hecho. Demostrado. Lo son también los millones de euros que el grupo selecto y primigenio, personal o colectivamente y bajo las siglas que fuera en su día, se embolsaron como asesores aúlicos y a lo largo de años del régimen chavista. Son hechos la beca Black de Errejon cobrada y a razón de 1800 al mes, otorgada por un colega ahora con escaño y que le costó la inhabilitación universitaria en Málaga por no cumplir con el trabajo y el contrato y lo es también que Echenique pasó de dar de alta a quien trabajaba asistiéndole. Hechos. Que sean punibles penalmente es otra harina. Su dimensión y alcance es opinable. Pero son verdad, y lo diga quien sea y lo saque a la luz quien quiera, lo esencial es que lo sean. Y lo son y por mucho menos ellos hubieran despellejado y conducido a la hoguera política a los demás. De hecho es a lo que se dedican a diario.

¿Qué ha cambiado?. Pues que creían tener bula y resulta que empieza a parecer que se les está acabando.

PD. Que Espinar gane las elecciones internas de Podemos en Madrid es lo peor para ellos y lo mejor para los madrileños. Una cosa son los “parroquianos” y otra los votantes. Y Espinar no suma y si resta. Más de los 30.000 del ala.

Antonio Pérez Henares

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