La siniestra decoración de una sede del Partido Comunista de España

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La siniestra decoración de una sede del Partido Comunista de España.

Un retrato medio oculto de un brutal dictador Lennin.

Al lado izquierdo se ve un retrato medio tapado por la pancarta. ¿Quién será el retratado? Dar con él ha sido muy fácil, pues se trata de un conocido retrato de Lenin hecho en 1918, cuando ya ejercía como presidente del llamado “Consejo de Comisarios del Pueblo” en la Rusia posterior a la Revolución bolchevique, el germen que dio lugar a la dictadura comunista soviética.

Durante su mandato como primer dictador soviético se fundó la siniestra Cheka, responsable de la represión, tortura y asesinato de miles de personas por motivos políticos. Para que nos hagamos una idea de las dimensiones de la represión, la temible policía secreta del Zar, la Ojrana, tenía 15.000 miembros: la Cheka bolchevique llegó a superar los 280.000. Sus métodos de tortura y asesinato eran espanotosos y crueles: a miles de sacerdotes y religiosos les arrancaronn la piel a tiras, para luego matarles por lapidación o crucifixión. El historiador ruso Alexander Nikolaevich Yakovlev ha citado otros métodos de tortura y asesinato, como estrangular a los presos, arrojarles calderos de brea hirviente, ahogarlos en el hielo, arrancarles el cuero cabelludo, obligarles a ingerir plomo fundido, etc. La perversidad de los agentes de la Cheka no tenía límites.

En 7 años Lenin mató a diez veces más gente que Franco en 40.

Bajo el mandato de Lenin se construyeron también los primeros campos de concentración soviéticos para internar a disidentes políticos, campos que serían la base del Gulag stalinista. El saldo de la carrera criminal de Lenin es escalofriante: más de un millón de personas fueron asesinadas por motivos políticos o religiosos durante el Terror Rojo, entre 1918 y 1922. Para que nos hagamos una idea, el historiador británico Hugh Thomas, las víctimas de la represión franquista suman 100.000 personas, entre los asesinados durante la Guerra Civil y con posterioridad a ella. Es decir, que en los 7 años de dictadura de Lenin se asesinó a diez veces más gente que en los 40 años de dictadura franquista. Pero a las víctimas directas de la represión leninista habría que añadir los 5 millones de muertos provocados por las hambrunas de 1921 y 1922, hambrunas usadas para beneficiarse políticamente de la desesperación de los hambrientos, como documenta una carta que envió Lenin al Politburó el 19 de marzo de 1922.

También vemos la foto de Dolores Ibárruri, también conocida como “La Pasionaria”, que siendo diputada comunista en las Cortes en junio de 1936 sentenció a José Calvo Sotelo, asesinado un mes después, con estas palabras: “Este hombre ha hablado por última vez”. En la Guerra Civil Española no sólo se dedicó a promover la persecución a católicos y derechistas en el territorio dominado por la izquierda, sino que además fue la instigadora de la persecución y matanza de cientos de comunistas trotskistas del POUM y del asesinato de su líder, Andreu Nin, torturado y desollado vivo en una cárcel montada por el NKVD, la policía política de Stalin, en Alcalá de Henares. Lo que tal vez no sepan en el PCE es que esta mujer abrazó el catolicismo antes de morir. Cabe preguntarse a cuál de las dos Pasionarias rinden homenaje en el PCE, a la instigadora de brutales persecuciones o a la que encontró el perdón en la Palabra de Dios antes de morir.

Así mismo, me pregunto cómo es posible que un partido que tiene diputados en las instituciones cuelgue retratos de un dictador tan brutal como Lenin en sus sedes y no se monte un escándalo. Hay que decir, además, que no es un hecho aislado. Como ya apunté aquí ayer, el PCE apoya sin rodeos a las dictaduras comunistas de Cuba, Vietnam y China, y sus juventudes incluso han apoyado a Corea del Norte. Es escalofriante pensar que estos totalitarios tengan el poder de votar leyes en nuestra Nación, e indigna que incluso se atrevan -como hizo ayer Alberto Garzón sobre Otegi- a darnos lecciones de democracia a quienes no apoyamos a ninguna dictadura

Elentir

 

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