La Taberna de Platón

12036959_953376351367283_6518343111758100683_n

Ladrando en el desierto

-Guste o disguste, la acción del diputado de Amaiur es legal…Le asiste el derecho de Inviolabilidad: “El parlamentario no podrá ser perseguido judicialmente por las opiniones o votos emitidos en el ejercicio de su cargo” (artículo 71.1 de la Constitución Española de 1978).
-Lo que si puede hacer la Cámara es emitir un suplicatorio para que sea el Tribunal Supremo quien encause al fulano y lo condene a lo que sea.
-De manera que menos ¡Ay,ay,ay! por parte de los diferentes grupos políticos y a ver si hay huevos y se monta lo que sea para sancionar a este animal parlamentario…
-Aunque yo al menos, habría entendido que alguno de sus señorías al escuchar sus improperios, se hubiera levantado de su escaño y yéndose hasta la tribuna, lo hubiera forrado a ostias, como he visto en la tele que se hace en algún parlamento de por ahí.
-No seas bruto Agustín…Ten en cuenta que van mejorando en sus comportamientos…Antes pegaban tiros en la nuca y ahora rompen hojas de un libro y por otro lado, no hay que ser tan animales como ellos.
-Bueno, pero lo que si pueden hacer sus señorías mientras tanto, es ausentarse todos del hemiciclo en cuanto ese u otro de su grupo, suban a la tribuna y así dejarlos ladrando en el desierto.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*