LAS NACIONES DE PEDRO

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LAS NACIONES DE PEDRO

El caudillo Sánchez ha vuelto y, aunque hubo instantes de duda y su mudez hizo campanear a algunos lo mucho que había cambiado y aprendido, en cuanto se ha puesto a hablar y mandar ha quedado claro que sigue siendo Pedro y en todo caso aún mas petrificado tanto en sus rencores, como en sus ambiciones y aún peor en sus peligros.

El PSOE que se alineó con Susana Díaz,, derrotado y enmudecido, entrega sumisamente las cabezas y los sanchistas no dudan en cortarlas. Como mucho se permite a los vencidos quedarse en un rincón y calladitos. Ya no hay poder alguno que no sea Pedro, ni territorial ni orgánico. El Caudillo y la militancia. No hay mas, tan solo la fiel guardia pretoriana a la que el vencedor designa y premia. La venganza ha comenzado. Por ahora con sordina pues los ajusticiados ni siquiera gritan y aún menos los que piensan que luego les puede tocar a ellos.

Y si el rencor fluye, la ambición ya se ha desparramado. Pedro quiere ser presidente aunque siga teniendo los exiguos 84 diputados que tenía antes. Ni uno más dan los votos de primarias, que en realidad y según que sitios los 70.000 logrados (votaron 24 millones en las elecciones pasadas) no dan ni para escaño. Pero eso da lo mismo. Volvemos a la pasarela y los desfiles. ¿Se acuerdan de aquellos meses de los tres top-model, los flases y las mil ruedas de prensa?. Pues comienzan de nuevo el martes con los protagonistas con quienes finalizaron: Pedro y Pablo. Y la misma milonga.

Que hay que echar al PP, como sea pero sin pasar por urna. Aunque no sumen los votos, aunque haya que pactar con la secesión y con los que siguen tan asidos a sus filias etarras que se niegan a condenar 30 años después la matanza de Hipercor. Por cierto Puigdemont asimilando la lucha contra ETA de los demócratas con la de los separatistas contra la democracia española se retrató: vil y canalla. Pues con eso empiezan a palparse Sánchez e Iglesias por mucha declamación en contra que hagan.

Y por el otro lado, en la cuadratura del círculo, en el sorbo y el soplido al mismo tiempo, con el “estupendo” Rivera, cada vez más escorado hacia el oportunismo y a quien veremos de nuevo tan contento de estar todo el día cambiándose de peinado y de modelo: este para hacer que estabilizo, este para pactar el reparto de RTVE con Podemos. Ya estamos de nuevo con el rodaje de la peli, que ya es remake sin haberse estrenado siquiera: “Los tres adanes del cambio”.

Todo ello se enmarca entre lo irritante y lo cansino, pero la tercera derivada sanchista es la que da miedo. Porque eso si que nos pone a todos y España en peligro, porque ya la está poniendo. Son las Naciones de Pedro. Es ese invento, ese jugar con fuego y alquimias como un aprendiz de brujo, con algo tan esencial y delicado y a lo que se pretende, con una frivolidad delirante y extremadamente peligrosa, como ponerse a hacer malabares con nitroglicerina.

Tan insensato que al preguntarle a quien es ahora su portavoz, Oscar Puente, alcalde de Valladolid por algo previo a su declamación de que España es plurinacional que es una Nación de Naciones que es cuales son esas supuestas naciones el señor de Valladolid contestara que así a primera vista pues que Cataluña, Euskadi y Galicia pero que luego habría que ir viendo, si eso, cuales más se apuntaban. Y los de Valladolid, ¿que opinan? ¿a que nación les va a apuntar su alcalde?. Y el resto de los españoles que no sean de las tres que ya otorga Pedro.

Claro que hubo quien le “superó” en su respuesta. La flamante número dos del Partido, Adriana Lastra, asturiana, se estrenó poniendo como modelo de la transcendental refundación de España, a Bolivia, como espejo al que mirarnos. Luego para “aclararlo” se sobre las diferencias de legitimidad, soberanía y gobierno entre el Principado de Asturias y el Reino de España para acabar el ridículo Y después el nuevo portavoz del Senado, Ander Gil, que es burgalés encima y como no parecía encontrar nada ni por aquí ni por Europa ni siquiera por America opto por irse a una insularidad continental y se inclinó por copiar otro modelo: el de Australia, que ya se sabe ya era una Nación de Naciones antes de la edad media aunque ni la hubiéramos descubierto.

Es risible pero es la mismo tiempo lo más grave y suicida que puede hacer en la actual tesitura España. La amenaza secesionista tiene ya fecha y si bien es cierto, y alegra reconocerlo, que los socialistas están en el bloque constitucional y, salvo excepciones gerundenses, firmes en su negativa a la violación de la Constitución y de la Ley y que a la boutade de la Nación de Naciones, anteponían, que eso ya dirán como se conjuga y compadece, que Estado solo uno y soberanía una sola y única de todo el pueblo español en su conjunto, lo que ofrece dudas es su apoyo cuando llegue la hora de la verdad y haya que evitar que se culmine el golpe de estado.

Y aquí es donde es para temer a Pedro, a su telonero Iceta y a su rival y aún más pronacionalista Parlon quien advertía que si el Gobierno aplica el 155 habría que recurrir internacionalmente contra ello. En que quedamos entonces, ¿en que ni siquiera podemos aplicar la ley para defendernos? ¿A que viene todo el juego que a quien favorece, como siempre ha sucedido en Cataluña con su deriva, es a los separatistas?.

Pues es que eso es Pedro Sánchez, lo que ya sabíamos y no ha cambiado, la tramoya de una ambición desmedida y que por alcanzarla, y esto tampoco es nuevo, está dispuesto a poner en riesgo lo que sea y por apuñalar al gobierno acabar matando a España.

Antonio Pérez Henares

viñeta de Linda Galmor

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