Las zapas de Rufi

tarda

Las zapas de Rufi.

He escrito en diversas ocasiones de la excesiva prudencia de Rajoy, que en algunas coyunturas se ha podido confundir con la cobardía. Pero en la última semana ha mostrado un alarde de valor semejante al del difunto domador Ángel Cristo cuando se encerraba con sus leones, que eran los leones peor educados del mundo. Pretendieron comerse a su domador en una veintena de sus actuaciones.

Rajoy recibió y se encerró sin jaula de por medio con dos de los políticos más raros de la fauna nacional. Tardá y Rufián, al que llamaré Rufi para suavizarle su apellido del Maresme. Los tenía sentados a menos de dos metros, y no cayó en los abismos del pánico. He escrito que me sucede con Tardá lo mismo que a Curro Romero con los toros de Miura. Que me domina el susto.

Alfonso Ussía ( La Razón )

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*