Libertad de Expresión

titili

Libertad de Expresión.

El caso de los titiriteros anarquistas podía haber provocado una puesta en cuestión de todo el sistema político y judicial español en nombre de la libertad de expresión, como aquel que se puso en marcha en 1909 –nuestro «affaire Dreyfus»–, cuando los tribunales condenaron a muerte (sin pruebas) al terrorista Ferrer y Guardia, y parte de la Europa progresista, y casi toda la izquierda española, se levantó como un solo hombre para afirmar que España seguía regida por la Inquisición y el oscurantismo.

No ha sido así, como era de esperar. En España no está en peligro la libertad de expresión. Al revés. No se sabe de nadie que no diga lo que le venga en gana y que no ejerza la libertad de expresarse sin la menor cortapisa.

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