Linchar a Felipe

dandocaña

Linchar a Felipe.

Ahora parece que Felipe González es el único que facilita negocios con tiranos, o con asesinos. ¿No tenemos todas las democracias negocios con China? ¿No los tenemos con Cuba? ¿Estamos seguros de dónde proviene cada euro de la Qatar Fundation o de Fly Emirates que lucen en las camisetas del Barça o del Madrid? ¿No vende España armas a los líderes más sórdidos del planeta? A fin de cuentas, Felipe González sólo mandó una carta.

Si aceptamos China como animal de compañía, no vale ponerse estupendos por un matón de tribu y media al que de vez en cuando se le va la mano. Si siempre hemos justificado el comercio con las dictaduras, con el argumento de que el libre comercio favorece sociedades libres, esto no puede valer para todos menos para Felipe. Y si Felipe nunca se metió con nuestros negocios, y nombró siempre a ministros de Economía favorables a los empresarios y al capitalismo, no le podemos ahora reprochar que haya contradicción ni cinismo entre lo que hace y lo que hizo.

Es amarillismo presentar la carta de Felipe como un escándalo. La reacción de la turba ha sido de una insólita hipocresía.

Porque entre los puristas de la izquierda que le han insultado, he visto a castristas, a chavistas y a viejos comunistas, como si precisamente ellos no estuvieran familiarizados con tiranos y asesinos.

Y entre los puristas de la derecha, lo que he visto me ha deprimido todavía más, porque de la izquierda podemos esperar y esperamos cualquier bajeza, pero es insufrible cuando la derecha se pone a decir tonterías.

La correción política es el fascismo de nuestra era, y somos no más que un intratable pueblo de cabreros, por decirlo al modo de Jaime Gil de Biedma, cuando la arrogancia y la ignorancia se juntan.

Salvador Sostres ( ABC )

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*