Los ” marrajos ” de Cospedal

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Los ” marrajos ” de Cospedal.

En el sino, su “baraka” que dicen los Tuareg, de María Dolores de Cospedal parece estar el tener el tener que lidiar con toros ajenos, que eran, correspondían y son de otros pero que estos no han querido ni quieren ver. Morlacos pregonados, toreados, avisados y que saben que la muleta es un engaño, marrajos que solo buscan el cuerpo y clavar el cuerno en la carne. A Cospedal, ya debe darlo por hecho, siempre le acaban por tocar, en la plaza que sea, la de la secretaría general del PP o ola del Ministerio de Defensa, de todos ellos el peor y que, además, en el redondel va a estar en soledad, con todos los demás diestros, banderilleros y peones a cubierto en los burladeros y el callejón. Le paso con la “Gurtel” y ahora con el “Yak 42″.

Y no lo digo yo, que lo dijo nada menos que Antonio García-Ferreras, el director de la Sexta en Al Rojo Vivo. “Cospedal es quien se tiene que comer los marrones de los demás”. Le pasó, y de que manera, con Barcenas y su cuadrilla de Correas, Bigotes y Albondiguillas. Fue ella quien lo echó de la plaza y, sin embargo o por ello mismo, a la que más quiso enfangar y la que más hubo de partirse la cara defendiendo lo indefendible por su partido. O sea, comiéndose un marrón, que si de alguien era y es, es de Aznar y su gente y que luego, lo del famoso finiquito diferido, es de Arenas, don Javier. Pues ellos tan fresquitos y la Cospe a lidiar. Que lidió en mucha soledad y sin capote amigo que valiera y aunque no salió sin cornadas ni costurones, al menos viva salió. Y el morlaco Bárcenas, en lo que a lo suyo respecta, condenado y en el desolladero judicial.

Ahora, nada más aterrizar en Defensa, y reapareciendo como un espectral fantasma de casi 14 años atrás, otra vez, le ha caído lo del Yak 42, aquel horrible suceso donde a las negligencias se unió y se concluyó en un trato indigno y vejatorio a los cadáveres de nuestros militares muertos con aquella atropellada identificación que hizo que a los familiares se les entregaran los restos de vaya usted a saber quien. Ahora un dictamen del Consejo de Estado, con el asunto ya juzgado tanto en España como la Unión Europea, señala, más allá de lo penal, la cierta responsabilidad del Ministerio de Defensa en la tragedia y su gestión. Y a quien le ha tocado, otra vez, el marrón ha sido a María Dolores Cospedal.

Con ello está. Y una vez más sus enemigos, y en especial los más peligrosos, o sea los “compañeros de partido”, han considerado que ello la iba a mandar irremediablemente y con una cornada de espejo a la enfermería y fuera del escalafón. Pero ha comenzado a resultar exactamente lo contrario. Su reunión con las víctimas, el reconocimiento del error, su empatía emocional con su sufrimiento-recalcado por sus interlocutores-y su compromiso de hacer lo que en su mano esté por resarcirlos y de colaborar en la búsqueda de la verdad, amen de partir de ella la decisión de comparecer en el Parlamento, lejos de acorralarla, la han puesto en valor.

La reparación moral, que no es poco, es justa y necesaria pero será muy difícil tanto tiempo después y aún más pretender reabrir una vía penal para la que no se hallaron motivos como bien expuso el mismímisimo Fiscal General del Estado, el socialista Candido Conde Pumpido y estableció tanto la Audiencia Nacional como el propio Tribunal de Estrasburgo. Pero además no es cuestión a olvidar que a Trillo como ministro de Defensa le sucedió el paisano Bono y luego Carmen Chacón. Los papeles o pruebas que ahora se intenta buscar a ellos sin duda les hubiera sido mucho más fácil el hallarlos y si los tuvieron en su poder fue su deber entonces el hacerlos públicos y acudir a sede judicial. El juego malabar de Bono de hacer que tiene una piedra y la podría tirar, se vuelve contra él.

Y en cuanto al “fuego amigo” quizás debieran reflexionar sino es por ese estar dispuesta a salir al ruedo y jugarse la femoral, cuando todos los demás se tapan, por lo que Rajoy la ha mantenido de Secretaria General. Y puede seguir manteniéndola porque sabe que la femoral se la ha jugado en más de una ocasión por él.

Antonio Pérez Henares ( Periodista Digital )

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