” Los piojos al gallinero “

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” Los piojos al gallinero “.

La asignación de los escaños en el hemiciclo de la Cámara Baja ha puesto de uñas a los de Podemos. Sí, estos que no querían cargos, ni sillones, ni prebendas, ni nada de nada, ya empiezan a asomar la patita con sus pretensiones y caprichos de niño pequeño.

Celia Villalobos ha mandado los piojos al gallinero. Los diputados de Podemos y sus confluencias (palabro) se sentarán en la parte alta del Congreso. Y la parte alta del Congreso no es como la parte alta de Barcelona, donde Sostres va al gimnasio. Te llevas allí un niño o una cabra y no se ven. Los señoritos nuevos querían la zona central y la primera fila detrás del Gobierno, la que ocuparon el día de la constitución de las Cortes, cuando se llevaron los abrigos para guardar los sitios como en la facultad. Ahora se sienten como Rosa Parks. Le faltó tiempo a Errejón para quejarse a la prensa (la tele siempre antes que los resortes del sistema parlamentario). También le faltó a Errejón haber coloreado con Plastidecor el plano del oprobio que enseñó a los periodistas.

Periodista Digital

 

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