LOS PUÑETAZOS IMPUNES

JUSTICIA 3

Si fuese a prisión por agredir a puñetazos a un diputado de Podemos, ¿pedirían mi libertad?

Ante la miserable actitud de Podemos, propia de una banda de macarras, surge una pregunta obvia: ¿ese “derecho a la protesta” es privilegio exclusivo de ellos, o los demás también tenemos derecho a pegar puñetazos a cargos electos? Yo, insisto, me considero una persona pacífica, pero si Podemos quiere sustituir el Estado de Derecho por la ley de la selva, incluyendo las agresiones físicas como parte del derecho de protesta, lo lógico es que ese “derecho” podamos ejercerlo todos, y no sólo unos pocos privilegiados con carnet de Podemos. No sé si estos individuos se dan cuenta de que con su gesto de ayer lo que ponen en riesgo no es la cara de cualquier edil amenazado por un podemita, sino sus propias caras. Si mañana es agredido un cargo electo de Podemos, ¿con qué argumento condenaría ese partido lo que aplaude si el agredido es un edil del PSOE?

Hay que decir, además, que Bódalo era reincidente. El 20 de junio de 2002, durante una huelga general, Bódalo encabezó un piquete en Úbeda (Jaén) que destrozó una heladería para obligar a sus dueños, Juan Antonio y Eva, a sumarse a la protesta. A un vecino de Úbeda que salía de desayunar de una cafetería le dieron un puñetazo y la llamaron “fascista”. A Eva, embarazada de seis meses, la golpearon y la arrojaron al suelo. Después, se pusieron a romper el mobiliario de su establecimiento. No es algo que se haya inventado nadie: los hechos los grabó la cámara de seguridad de un establecimiento adyacente. Ante la evidencia, a Bódalo no le quedó otra que aceptar una condena de 2 años de prisión por coacciones, amenazas, daños y vulneración del derecho de los trabajadores, pero pudo evitar la cárcel al no tener antecedentes. Su Sindicato de Obreros del Campo (SOC) pagó 18.000 euros en concepto de indemnización a los heladeros.

Este hecho ya era público cuando Podemos decidió llevar a Andrés Bódalo en sus listas a las elecciones municipales por Jaén. ¿Tienen algo que decir sobre esto las diputadas de Podemos que ayer pedían su libertad? ¿Defender a un salvaje que agrede a una mujer embarazada es la idea que tienen ellas del feminismo? ¿Con qué cara se atreve Podemos a hablar contra el maltrato a la mujer mientras pide impunidad para un tipo que hace cosas como ésa?

Elentir

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