No así, Carmena, no así

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No así, Carmena, no así.

Bien está que Carmena se preocupe por nuestra ficha médica (ya comprobamos lo sanos que estamos durante la crisis de la basura y el orín pavoneándose en la Plaza Mayor), pero entre el ying y el yang no sé si es más saludable que nos deje circular en estos días de infarto en los que vamos de la ceca a la meca como pollos sin cabeza que prohibir la movilidad a media humanidad.

Más del veinte por ciento de los madrileños están fuera de la ciudad en estas fechas. Hay, pues, menos coches en el escaparate. Y, sin embargo, la boina cada vez se hace más grande, la hipérbole de una cabeza bipolar que no ha dejado de fumar por muchos deseos que haya prometido al año nuevo. Los coches no son los únicos demonios que asaltan el bienestar de los pulmones. Pero a algo hay que echarle la culpa.

Pedro Narváez ( La Razón )

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