No, Rita: Dimitir no es un nombre ruso

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No, Rita: Dimitir no es un nombre ruso.

La que no dimitió tras ser imputada, condenada y pillada mintiendo.

Precisamente, ayer Rita Maestre dijo que la dimisión de Aguirre “no es suficiente”. ¿Tal vez quiere que se tire de un puente, o que sea ahorcada en un árbol? Recordemos, insisto, que Aguirre no está imputada judicialmente.

No quiero imaginar lo que estaría pidiendo Podemos si lo estuviese… La que sí estuvo imputada e incluso fue condenada en primera instancia fue Rita Maestre, concretamente por un delito contra la libertad religiosa del que, finalmente, fue absuelta tras presentar recurso y por medio de una sentencia que reconoce que asaltó una capilla católica, pero en la que el juez justifica sin más el asalto, lo cual es el colmo de la tomadura de pelo. Tras aquella imputación y aquella condena, Rita Maestre no dimitió.

Ni siquiera consideró dimitir por ser pillada mintiendo repetidas veces en el juicio, un hecho que no borra el haber encontrado a un juez que cree que asaltar una capilla en topless es algo de lo más natural.

Teniendo en cuenta aquellos hechos, es comprensible que la dimisión de Aguirre le parezca poca cosa a la dirigente Podemita. Y es que Rita Maestre debe pensar que dimitir es un nombre ruso y que presunción de inocencia es un nombre de monja.

O al menos eso es lo que parece creer cuando aplica a los suyos y a sus rivales una pasmosa doble vara de medir, algo que hace tanto ella como la formación a la que pertenece. De hecho, hace un año la marca podemita madrileña, Ahora Madrid, respaldaba en su Twitter al concejal podemita Andrés Bódalo, condenado a prisión por agredir a puñetazos a un concejal del PSOE:

Claro que esto es pecata minuta al lado de la insistente defensa que hace Podemos del régimen más corrupto de Hispanoamérica, el de Venezuela, incluso de sus violaciones contra los derechos humanos, que Podemos se ha negado a condenar en ya tres votaciones parlamentarias. Una negativa que cabe explicar en el dinero que el régimen chavista hizo llegar a Podemos, como ha demostrado recientemente una sentencia judicial favorable a un medio al que Podemos intentó tapar la boca por desvelar esa financiación, mediante una demanda de Pablo Iglesias.

Lo más cabreante es que esta izquierda cínica es la perfecta coartada para que el PP escurra el bulto de su responsabilidad sobre la multitud de casos de corrupción que le afectan. ¿Con qué credibilidad va a fiscalizar los abusos del gobierno una oposición política que cree, sin rodeos ni tapujos, que los abusos son disculpables cuando los cometen sus amiguetes?

ContandoEstrellas

viñeta de Linda Galmor

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