OBISPOS ESPAÑOLES Y NACIONALISMO

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OBISPOS ESPAÑOLES Y NACIONALISMO

Con demasiada frecuencia lo que ocurre en la Academia de Ciencias Morales y Políticas, lugar de referencia intelectual hoy en España, pasa demasiado inadvertido. No hace muchos días se produjo una intervención que, por su actualidad, incide en las relaciones entre la Iglesia y la sociedad. El cardenal Antonio María Rouco Varela disertó en una sesión ordinaria sobre «El episcopado español y su doctrina sobre el nacionalismo» generando un encendido debate entre los académicos. El cardenal Rouco continúa la tradición de presencia de altos eclesiásticos en esa noble institución, pero su trayectoria docente avala el método y contenido de lo que dijo y que, en parte, se puede leer resumido en la web de la Academia.

El cardenal Rouco se refiere al final del texto al papel de los obispos españoles ante el problema catalán. Por cierto, también demuestra la constante presencia de la palabra pública de los obispos ante problemas en España desde las primeras reuniones en la Conferencia de Metropolitanos a finales del siglo XIX. Refiriéndose a la «Declaración de la Comisión Permanente ante la situación en Cataluña» de 22 de septiembre de 2017, Rouco afirma, en perspectiva escolástica, que «no se conecta argumentalmente con la doctrina de las dos Instrucciones de la Asamblea Plenaria del 2002 y el 2006. Ni se las cita explícitamente, ni se alude a ellas; aunque tampoco se las contradice, ni explícita, ni implícitamente. Es doctrina, por lo tanto, que no ha perdido ni un ápice de su vigencia doctrinal y pastoral».

Los textos de la Asamblea Plenaria citados son «Valoración moral del terrorismo, de sus causas y consecuencias» y «Orientaciones moral ante la actual situación de España». Se ha producido, por tanto, un hiato en cuanto a la expresión pública de la doctrina de los obispos sobre el nacionalismo. Una cesura que no modifica la doctrina anterior, vigente, dado que no se ha elaborado una nueva doctrina que implique un discernimiento moral diverso. Se podría decir que la Conferencia Episcopal ha optado por el silencio que, como vemos, es demasiado elocuente. El cardenal Rouco ha abierto el debate, ¿tendrá continuidad?

José Francisco Serrano Oceja ( ABC )