PABLO IGLESIAS: PULSERA O NEVERA

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PABLO IGESIAS: PULSERA O NEVERA

Pablo Iglesias retuiteó el texto de un blog de Pablo Echenique en el que éste cuenta como vio a Ricardo Costa declarando en la Audiencia Nacional con la bandera en la bobanilla: “No podía quitar los ojos de la pulserita con la bandera de España que lucía en la muñeca”.

Según Echenique, para Podemos, la patria es la gente, mientras que para los corruptos y para los defensores de privilegios -“en su versión gaviota o en su versión naranja”-, la patria es repetir muchas veces la palabra España y llevar la pulserita con la bandera rojigualda.

Luego, Pablo Iglesias ha repetido la tesis de Echenique en Al rojo vivo: la patria de la nevera contra la patria de la bandera. Los de Podemos van a calentar la primavera. Proponen una alianza entre los pensionistas y sus nietos, creen que esa es la mejor imagen de la democracia. Pablo también habló del Rey Felipe VI y del plantón de la Colau. Dijo que doblar la rodilla ante un rey no es gesto democrático en el siglo XXI.

El dirigente de Podemos acusa a la derecha de tapar su corrupción con la bandera. Aunque ha dejado de insistir en su teoría de la España plurinacional esgrimida durante la rebelión de Cataluña, insistió en su teoría de los “cuatro países” y negó la España “uninacional”. No entiendo bien su postura. Pablo Iglesias es un estudioso, un seguidor de Maquiavelo, y hace más de 500 años que el florentino puso la unidad de España como el ejemplo de Estado moderno en torno al príncipe nuevo, Fernando de Aragón.

En su diabólico breviario para emperadores, revolucionarios y dictadores –El Príncipe, ese manual de gánsters-, que llevaban en la mochila Napoleón y más tarde el Che, tiene como argumento central la idea de la unidad de Italia. Maquiavelo era un patriota y vivió obsesionado con los españoles. No sólo hizo a Fernando el Católico y a César Borgia arquetipos de su obra, sino que colocó a tres españoles más entre los “cinco emperadores buenos”.

Escribió Gibson: “Si hubiese que determinar en qué período de la Historia el género humano ha gozado de la condición más floreciente y más feliz, sin duda alguna correspondería a ese periodo de tiempo entre la muerte de Domiciano y la subida al trono de Cómodo. Un poder sabio gobernaba el Imperio, bajo la inmediata dirección de la sabiduría y la virtud”.

Pablo Iglesias y los otros políticos, que cada día se despedazan por un puñado de votos, deberían hojear las vidas de TrajanoAdrianoMarco Aurelio -hispánicos de origen o de familia-, tres de los cinco princeps que tenían respeto por las virtudes cívicas, detestaban el populismo y la demagogia, defendían la patria y respetaban las leyes.

Raúl del Pozo ( El Mundo )